“Tienen el corazón de Cristo dentro. Palpitante y rojito. Palpitante y amoroso”. Con esa frase, Pablo Mackenna intentó convencer a una clienta de llevarse una betarraga, en pleno puesto de La Vega Central. Y es que la compradora era una monja.
La escena ocurrió en el primer desafío de Vértigo Extremo, el programa que debutó la noche del lunes por las pantallas de Canal 13.
En ese contexto, Mackenna y Cony Capelli tenían la misión de vender frutas y verduras en uno de los mercados más conocidos de Santiago.
Una venta con bendición incluida
Pablo Mackenna se había encargado de limpiar y ordenar las betarragas, una hortaliza de raíz roja intensa que en otros países se conoce como remolacha. Fue ese producto el que despertó el interés de la religiosa, que preguntó cuánto costaba.
El comunicador respondió con su discurso del “corazón de Cristo” y logró cerrar la venta. Pero no se quedó ahí. Aprovechó el momento para pedirle a la monja su bendición, tanto para su propio futuro como para su hija.
Recordemos que Rosa —quien ya tiene 18 años— es fruto de su antiguo matrimonio con la actriz Javiera Díaz de Valdés.
La religiosa respondió con una frase breve: “Que el Señor lo bendiga, le muestre su rostro y le dé la paz y la gracia que necesita”, y Mackenna agregó una sola línea para cerrar el intercambio: “Y para mi hija también”.
“Ayuda divina” no le alcanzó a Pablo Mackenna para salvarse
El gesto, sin embargo, no le sirvió de mucho en términos de evaluación. Pablo Mackenna fue uno de los más criticados en las primeras tareas del capítulo inicial del programa.
En el estreno participaron también Kenita Larraín, Cony Capelli, Pincoya, Fernando Larraín y Simón de la Costa, un grupo de figuras conocidas que se enfrentaron a distintas misiones.
Así, el escritor se convirtió en el primer eliminado de este capítulo.