La Región del Biobío despide a uno de sus locutores más queridos. Juan Antonio Rojas Morales —el inconfundible “Cachirupi” de la radio Punto 7— partió dejando tras de sí una trayectoria que, por cerca de 40 años, acompañó a miles de auditores que encontraron en su voz una terapia para la pena, la amargura o simplemente la compañía que alegra las mañanas.

Su personaje, bochinchero, cercano y entrañable, se volvió parte del paisaje sonoro de Concepción y alrededores a través del dial 90.9 FM. Y hoy, a modo de homenaje, su historia vuelve a contarse con las mismas palabras que él entregó en vida: auténticas, sencillas y llenas de humor.

Un penquista de corazón que se sentía de 27

Hablar de “Cachirupi” era hablar de historia pura de las comunicaciones en el Biobío. Vivió gran parte de su vida en Coronel —aunque siempre bromeó sintiéndose de 27— y acumuló reconocimientos que llenaban su famoso “rincón del ego”.

Aun así, él siempre dijo que “el premio más importante es el cariño que recibo de mis auditores”.

De trato amable y sencillo, Antonio hacía espacio para todos. Incluso aquella vez que recibió a Página 7 después del programa, donde conversamos distendidamente.