El romántico gesto de un hombre que cruzó las calles anegadas de Santiago con su pareja en brazos se convirtió en una de las postales más virales que dejaron las intensas lluvias y granizos de este martes.

Sin embargo, detrás del idílico viral se esconde una complicada situación: la pareja sufrió las consecuencias de las inundaciones no solo desde las calle, sino que también en su propio edificio en Ñuñoa.

En conversación con Radio Bío Bío, ambos jóvenes dieron a conocer los daños que dejó el sistema frontal en el inmueble, donde se inundaron las bodegas y los estacionamientos subterráneos.

“Se inundaron el -1 y el -2. Ahora recién voy a poder bajar para poder ver cómo es el estado de las cosas que tenemos allá. De hecho, los ascensores están inhabilitados y también cortaron el agua”, explicó el denominado “último romántico”, quien precisó que la suspensión del suministro se realizó por precaución.

Entre las pertenencias que mantenían guardadas en las bodegas había un refrigerador nuevo, además de otros objetos de valor. Por lo mismo, el joven teme que los daños sean irreparables.

“Creo que va a ser pérdida total. Vamos a ver si hay algo que se pueda salvar”, lamentó.

Su pareja también relató cómo se enteraron de la emergencia al regresar al edificio durante la tarde del martes, cuando se encontraron con las consecuencias de las intensas precipitaciones.

“Llegamos ayer en la tarde, acá estaba todo inundado. Estaban los vecinos en la entrada como esperando para decir que no subiéramos en ascensor, que el ascensor estaba inhabilitado y que las bodegas las fuéramos a ver cuando pudiéramos porque estaban inundadas”, contó.

La historia detrás del romántico video viral de pareja en Santiago

En medio de la conversación, los jóvenes confirmaron que eran los protagonistas del registro que se difundió ampliamente en redes sociales durante la tormenta, que estuvo acompañada de granizos, fuertes ráfagas de viento y descargas eléctricas.

En las imágenes se observa al hombre caminando por una calle cubierta de agua mientras lleva en brazos a su pareja, quien llevaba tacones, para protegerla de las calles anegadas.

La joven explicó que ese día se encontraba en un estudio de Ñuñoa y que no esperaba que las precipitaciones la sorprendieran, pues tenía previsto terminar su sesión a las 14:00 horas.

“Yo de hecho estaba en Ñuñoa, acá en un estudio, y me pilló. Yo salí temprano y mi sesión era hasta las 2 de la tarde, entonces no esperaba que me pillara la lluvia. Él me fue a esperar y claro, me pilló la lluvia y estaba en taquito, quería llamar a un Uber, estaban cobrando más del doble entonces fue: ‘Ya, vámonos a pie si está cerca’. Estamos como a cuatro cuadras”, relató.

Así, lo que comenzó como un gesto romántico que conquistó las redes sociales terminó teniendo un lado menos amable, marcado por los daños que dejó la emergencia meteorológica en el hogar de la pareja.