El día que Gabriel Prieto habló de su “segunda vida” y la gran lección que dejó como legado
Este domingo 11 de octubre se confirmó la muerte del actor Gabriel Prieto, recordado por su extensa trayectoria en televisión y teatro.
A los 65 años, el intérprete deja una carrera marcada por importantes personajes, pero también por una profunda reflexión sobre la vida, luego de enfrentar un delicado estado de salud que lo mantuvo en coma en 2022.
En septiembre de 2025, el actor conversó con Página 7 sobre las consecuencias de aquella experiencia y cómo cambió su manera de ver el mundo. Tras sufrir una falla multisistémica producto de un contagio de COVID-19, Prieto logró recuperarse y regresó a los escenarios con la obra La Nona.
Fue entonces cuando habló de la oportunidad que sentía haber recibido para comenzar de nuevo.
“A todo el mundo le digo que estoy viviendo una segunda vida, es la lección más grande que aprendí. No a muchas personas se les da la oportunidad, a los 62 años, de comenzar a vivir de nuevo y a mí se me dio”, contó en aquella entrevista.
Gabriel Prieto recordó cómo fue despertar del coma
El actor también relató qué ocurrió cuando recuperó la conciencia después de atravesar uno de los momentos más complejos de su vida. “No recuerdo en quién pensé, pero sí sabía altiro dónde estaba”, recordó sobre el instante en que despertó.
Sin embargo, su recuperación implicó un largo proceso físico. Prieto contó que llegó a pesar apenas 58 kilos, pese a medir 1,80 metros, y que debió recuperar habilidades tan básicas como comer y hablar.
“Cuando desperté dije ‘viví’, estoy aquí todavía’, pero cuando me vi en el espejo casi me morí, porque quedé flaco. Yo llegué a pesar 58 kilos y mido 1.80. ¡Era un espárrago! Ahora he subido 20 kilos, por lo cual estoy en mi peso ideal. Ahora estoy justo, así que feliz”, relató.
El intérprete también describió la magnitud del esfuerzo que debió realizar para volver a desenvolverse con normalidad.
“Tuve que aprender todo de nuevo: a comer, a hablar, me tenían que hacer todo lo que tienen que hacerle a las guaguas. Fue nacer de nuevo y ahora que me veo digo ‘esto valió la pena en todo sentido’”, agregó.
La gran lección que dejó Gabriel Prieto
Más allá de las secuelas físicas, Prieto reconoció que la experiencia también transformó su manera de relacionarse con los demás y de enfrentar los problemas cotidianos.
“Me he hecho mucho más sensible, entendí que uno no tiene que andar enojado, ni querer tener siempre la razón. Es mejor tener paz, que razón. No hay que dar todas las batallas, hay que aprovechar ese tiempo”, reflexionó.
En esa conversación con Página 7, el actor también compartió una de las conclusiones más profundas que sacó de su recuperación: la importancia de comprender que la vida tiene un final y que cada día representa una oportunidad.
“Es una lección el decir ‘esta vida, en algún momento, se va a acabar’. Pero gracias a Dios que pude volver y eso te sirve, te ubica en la vida”, sostuvo.
El cariño del público fue un regalo para el actor
Durante su regreso a la actividad artística, Gabriel Prieto contó que recibió numerosas muestras de cariño, tanto de sus seres queridos como de personas que no conocía personalmente, pero que lo reconocían por su trabajo en televisión y teatro.
“He recibido una cantidad de buena onda de todo el mundo, de gente que no conozco o que me conocen porque me han visto en la tele o el teatro. Me paran en la calle y me dicen ‘no sabe lo contento que me pone’”, relató entonces.
Lejos de considerar esos gestos como algo menor, el intérprete los valoró como una de las consecuencias más bonitas de su oficio.
“Qué bonito que nuestra pega tiene esa posibilidad de que la gente te reconozca y te haga sentir el cariño. Eso es un regalo de la vida”, expresó.
En esa entrevista, Prieto resumió el valor que le dio a todo lo vivido con una expresión sencilla: “pura ganancia”.