Una panelista del Muy buenos días que ha dejado claro que es celosa es Dominique Gallego. La reina del Festival de Viña del Mar en 2013, que está en pareja hace años con Rodrigo Wainraihgt, ha llegado a dejar con la boca abierta a sus compañeros de matinal con sus historias.

Así ocurrió, por ejemplo, el pasado martes, cuando la guapa madre de dos hijos contó, entre risas, algunas de las manías que tiene en su relación con el abogado.

Revisar su celular, controlar la hora en la que llega o llamarlo por Facetime para comprobar que está con quienes dice, son algunos de ellos.

Gallego contó en el matinal que “Le digo ‘tienes hasta las 3 de la mañana. Si no llegas acá a las tres, Rodrigo, aquí va a quedar la…’. Entonces yo empiezo así, un cuarto para las tres. ‘Oye, ya poh, Foca…!’ Y esto sí que no es broma. Quizás en otras cosas he exagerado. Aquí no. ‘Ya poh, Foca’. ‘No, si ya me voy’. Y yo ‘¡ya poh, Foca!’. ‘No, no, si ya me voy, si estoy acá, son puros hombres’. Y lo llamo por FaceTime, por FaceTime, ¿han cachado? ‘Muéstrame el entorno’. ¿De verdad nunca lo han hecho? Yo cambié el teléfono para tener FaceTime. ‘Muéstrame el entorno’”.

Pero sus celos llegan a tal nivel, que hasta cuando ella sale lo llama por Facetime para saber qué está haciendo.

“Soy enferma de celosa… Es que mi hombre es demasiado bueno, entonces me lo miran demasiado. El problema no es él”, agregando que “lo que pasa es que así somos las piscis. Somos muy celosas. La culpa es el signo” (Ver video)

Captura | TVN

La pregunta que surge en este momento es: ¿son normales los celos de Dominique Gallego? ¿Cuáles son “aceptados”?

En entrevista con Página 7, Alejandra Díaz, psicóloga y encargada Área Psicopedagógica CAEA de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UDP, explicó que “son un sentimiento natural, como la alegría o la tristeza, que se caracterizan por la preocupación de perder el amor de otro, a quien se desea de manera exclusiva”.

“Como todo sentimiento, son normales en la medida que no se presenten como disruptivos en la vida de quien los vivencia o de las personas cercanas a éste. Los celos son patológicos y se consideran una enfermedad, cuando se sobrepasan ciertos límites en la relación que afectan negativamente tanto la vida de quien los padece como la relación con el otro”, agregó la especialista.

A su juicio, “los celos desde ningún punto de vista están relacionados con el amor, sino más bien con la dependencia emocional, ya que lejos de existir una relación entre iguales, se presenta un intento de control al otro en diversos aspectos de su vida”.

En tanto, Claudia Contreras, coordinadora Clínica Docente SPI, de la Facultad de Psicología de UDD Concepción, explicó que mientras avanza una relación, “comienzan a surgir los contratos implícitos y explícitos de la pareja; los explícitos tienen que ver con los que conscientemente y abiertamente son definidos por la pareja como actos permitidos o no dentro de ella y los implícitos son aquellos que la pareja cree que comparte y que no siempre suele ser así”

“Si uno o ambos miembros de la pareja comienza a sentirse amenazado por la reacción o relación que el otro tiene con otra persona, comienza a sentir celos, es decir, sentimiento que experimenta una persona cuando sospecha que la persona amada siente amor o cariño por otra, o cuando siente que otra persona prefiere a una tercera en lugar de a ella. Esto pudiera ser una señal de alarma por conductas que se están alejando del mapa trazado desde el principio y las explicaciones pudieran ser muchas. Si son capaces de mirar lo que está sucediendo en la relación y esta situación sirve para mirar lo que está sucediendo en la pareja, puede ser transformado en un recurso. Sin embargo, pudiera instalarse como una dinámica de equilibrio en la relación que podrá terminar dañándola. Es importante, en esta situación, tomar las acciones necesarias para que puedan optar por una dinámica más funcional .

¿Cuáles son aceptados? ¿Cuáles no, por ningún motivo?

Según señala Alejandra Díaz, “existen distintos límites que no deben ser traspasados por ningún motivo dentro de la relación de pareja, el más importante de ellos es el derecho a la libertad. Cuando en una relación comienzan a existir intentos de control sobre las decisiones del otro, se debe estar alerta”.

Los celos son sanos dentro de una relación e incluso constructivos, siempre que no se superen esos límites, agregó.

La psicóloga señala que “revisar el teléfono del otro, exigir sus claves de las redes sociales, decidir con quién puede salir o no una persona, llamar constantemente al otro para saber dónde y con quién está, o decidir cómo debe vestir, no es considerado de ninguna forma algo provechoso para una relación y suele llevar sufrimiento e inevitablemente a un quiebre”.

En tanto, “pequeñas dosis de preocupación o escenas y discusiones que no sean especialmente disruptivas, pueden considerarse sanas y hasta ser beneficiosas para la dinámica de la relación, siempre y cuando sean esporádicas y no sean extensivas en el tiempo”.

La psicóloga de la UDD, en tanto, señaló que algunas de las conductas que surgen que y que “son totalmente bizarras”, son “oler la ropa, crear perfiles de redes sociales falsos, revisar boletas, seguir a la pareja, etc.

“Cualquiera de estas conductas y otras que devengan en control y propuesta de discusión son totalmente inaceptables ya que conllevan a un deterioro en la relación. Existen además rasgos de personalidad como por ejemplo personalidades dependientes, o celotipias que sobrepasan lo descrito anteriormente y requieren atención médica.

Consejos para quienes se reconocen celosas

“Las personas celosas suelen sufrir tanto como los que son celados: generalmente viven sentimientos de ira, inestabilidad y les es difícil controlar sus pensamientos negativos que recurrentemente los aquejan”. Según la especialista de la UDP, “si consideras que eres una persona celosa y esto te trae problemas en tus relaciones, lo primero que debes hacer es aceptar que tienes un problema y que debes hacer algo para solucionarlo. Luego, resulta sumamente necesario entender y aceptar que no podemos tener el control sobre todo y menos sobre otra persona”.

Junto con ello expresó que “es importante contar con el apoyo de la pareja y lograr identificar si los miedos tienen relación con hechos reales o son parte de las ideas, fortaleciendo el diálogo y la conversación abierta entre ambos. Intenta fortalecer tanto la relación de pareja, como tu vida personal: dale tiempo a tus aficiones y proyectos. De esta manera, los pensamientos negativos perderán fuerza. Si el problema es más complejo, debes consultar a un terapeuta que te acompañe a entender cuáles son las causas de tu malestar”.