Director de ‘Alta gama’, documental inspirado en Caso Relojes: “Lo veo como una sátira social”
“Hay alguien que paga 200 millones de pesos por un reloj robado”. Con esa imagen, el director de Alta gama de Netflix, Cristóbal Valenzuela, resume lo que, a su juicio, explica el Caso Relojes: los ladrones existen porque en Chile hay quien les compra.
Así lo planteó en una entrevista con BioBioChile, a propósito del estreno del documental este jueves.
La producción vuelve sobre una red dedicada al comercio de joyas y relojes de lujo robados, que alcanzó notoriedad pública por la vinculación de Marco Antonio López, conocido como Parived, expareja de la animadora Tonka Tomicic.
Alta Gama pone el foco en los compradores y no solo en los delincuentes. El documental reconstruye el origen y el funcionamiento de este negocio ilícito y cómo operaba el mercado de especies robadas, con testimonios que permiten seguir sus conexiones.
La trama, además, ocupó titulares en la prensa chilena durante años. Por eso el estreno reactivó el interés por un caso que muchos creían conocer solo por su costado televisivo.
Un encargo que no nació de la farándula
Valenzuela, quien también dirigió Cocaína Negra, contó que el proyecto llegó a sus manos por encargo y que no fue idea suya. Reconoció además que ambas producciones coincidieron en el tiempo, lo que le exigió trabajar en dos investigaciones muy distintas.
El director no escondió su distancia con el mundo del espectáculo. “No me interesa nada la farándula, siempre la he despreciado profundamente”, dijo. Pero agregó que buscó elementos que le dieran interés al tema y los encontró: “Sentía que toda esta historia hablaba un poco de nuestra sociedad”.
Esa mirada explica por qué la película no se queda en el escándalo de rostros conocidos de la televisión. Para él, el caso permite retratar contradicciones de la sociedad chilena.
“Existen porque aquí en Chile les compran”
El realizador apuntó a los llamados “lanzas internacionales”, es decir, delincuentes chilenos que viajan al extranjero a robar. “Roban y existen porque aquí en Chile les compran”, sostuvo.
Valenzuela dio una cifra para ilustrarlo. Según explicó, los compradores pagan cerca de un tercio del precio original, de modo que un reloj de 600 millones de pesos se vende en unos 200 millones.
Para el director, esa relación entre quienes delinquen y quienes financian es uno de los hallazgos más reveladores del documental.
“Yo lo veo como una sátira social, como un espejo social, de estos crímenes como comunitarios, que al final los lanzas existen porque está la clase alta que la financia”, señaló.
Entre los testimonios destaca el de Estrella Dinamarca, quien entrega su versión sobre los hechos y las personas involucradas en el negocio de los relojes de lujo. En cambio, Tonka Tomicic y Parived rechazaron participar en la producción.
Consultado por lo que entendió tras investigar el caso y escuchar a sus protagonistas, Valenzuela dijo que los relatos coincidían en un punto. “De los compradores, la gente, los financistas, todos hablaban, excepto Parived, todos hablaban de lo mismo, la ostentación, al lucro, a la acumulación”, indicó.
Según el director, ese trío de rasgos es el eje de su película, porque considera que refleja una sociedad marcada por el deseo de acumular riquezas y exhibirlas.
Valenzuela agregó que le atraen las historias complejas, en que los protagonistas no encajan en categorías simples de buenos y malos. “Me atraen historias que tengan una articulación, que tengan un final, que tengan un arco, y que sea base para tratar como historias con matices, no blanco negro”, comentó.