Confirman quiebre de Claudio Rojas con pareja 21 años menor: dolorosa pérdida afectó la relación
El quiebre sentimental de Claudio Rojas salió a la luz en las últimas horas, luego de que se confirmara el término de su relación con la periodista Hurubachi Pardo, con quien mantenía un vínculo estable y con mucha proyección.
La historia entre ambos había llamado la atención, no solo por el perfil mediático del abogado y panelista, sino también por la diferencia de edad —21 años—, que nunca fue impedimento para consolidar el romance.
De hecho, en una conversación con Página 7, él mismo transparentó el buen momento que atravesaban como pareja: “Casi estamos viviendo juntos. Estoy muy enamorado y feliz“.
En esa misma línea, la joven también había dado luces de cómo se gestó el vínculo, reconociendo que no fue algo inmediato. “La verdad es que a Claudio no se la hice tan fácil, pero insistió mucho y logró conquistarme”, comentó tiempo atrás.
Recordemos que la joven apareció también junto al abogado en la temporada 11 de La Divina Comida, cuando él recibió en su casa a Nicolás Solabarrieta, Perla Ilich y Jeannette Jara.

Quiebre amoroso de Claudio Rojas estuvo marcado por un duro momento personal
Sin embargo, bajo ese escenario que parecía estable, la relación llegó a su fin. Según información confirmada por FMDos, el término se concretó tras un episodio complejo en la vida personal de la periodista.
Fue la propia Hurubachi Pardo quien abordó públicamente la ruptura, asegurando que se dio en buenos términos y descartando cualquier tipo de infidelidad o terceros involucrados.
“Terminamos en enero de este año; yo creo que fue algo difícil para los dos, pero también tiene que ver con que fue una ruptura muy desde el amor y no porque se hubiera acabado”, explicó.
Bajo esa lógica, también profundizó en el contexto que habría influido directamente en el desgaste de la relación. “Por mi parte, falleció mi mamá en octubre, y de ahí en adelante la relación empezó a decaer“, señaló, dando cuenta del fuerte impacto emocional que atravesó.
De este modo, el término entre ambos no estaría marcado por conflictos externos, sino más bien por un proceso personal complejo que terminó afectando el vínculo, pese al cariño que ambos reconocen haber tenido.