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Claudia Schmitd conmovió al público al revelar su dolorosa infancia en el último capítulo de Encantadas, donde destacó su dificultad para expresar emociones y la influencia de la figura paterna en su vida. La astróloga Alejandra Arce desenterró heridas de su niñez relacionadas con su padre, llevándola a recordar su timidez y la decisión de alejarse de él a los 12 años. La modelo también compartió la impactante pérdida de su abuelo a los 16 años, que la impulsó a no reprimir sus sentimientos. Entre lágrimas, Schmitd reflexionó sobre la importancia de demostrar amor y liberarse emocionalmente, a pesar de la carencia paterna que marcó su vida.
Claudia Schmitd se quebró en el último capítulo de Encantadas, donde contó detalles de la dolorosa infancia que vivió.
Todo inició cuando la astróloga Alejandra Arce revisó la carta astral de la comunicadora, evidenciando una herida de niñez relacionada con su padre y las complicaciones para expresar sus sentimientos.
La modelo contó que “cuando chica era una niña bien tímida, me costó sacar esa personalidad que forjé después, que creo que la empecé a forjar a los 12 años cuando tomé la decisión de no ver más a mi padre”, partió señalando.
“De ahí en adelante empecé a trabajar en mí, a expresar mis emociones. Me daba vergüenza decir ‘te amo’, ‘te quiero’, a mis abuelos, a mi familia”, recordó.
Claudia Schmitd y pérdida familiar
En la misma conversación, la animadora se refirió a una sensible muerte familiar que la afectó.
“Después tuve la pérdida de mi abuelo, todo tiene relación con la figura masculina. Yo tenía alrededor de 16 años. El día anterior él me hablaba y yo solamente pensaba: ‘te quiero tanto y no te lo expreso nunca’. Al otro día murió. Después de eso yo dije: ‘Nunca más voy a guardar mis sentimientos…"”, expresó.
La modelo no pudo aguantar las lágrimas al relatar su experiencia, reflexionando sobre la situación. “Ay, perdón, que me emociono… Porque siento que la vida es eso, poder demostrar el amor, ser libre. Después de eso, cada vez que expresaba lo que sentía, se me hizo más fácil el camino. Si hoy tengo cariño por alguien, lo digo y me libera”.
Finalmente, se refirió a la ausencia paterna que la afectó. “Siento que era una niña bastante madura y aterrizada con la parte emocional, a pesar de toda esa carencia. Porque en el fondo tomar la decisión a los 12 años de no ver más a mi padre, porque no sentía que había un vínculo, más que ser mi progenitor, no había ningún lazo”, cerró.