En medio de la tensión que se vivió durante la última gala de eliminación de Gran Hermano Generación Dorada, Pincoya terminó robándose la atención con una insólita habilidad que desató risas y diversos comentarios en las redes sociales.
Y es que, a la espera de la definición del último eliminado, un divertido clip de la chilota la dejó ante la TV argentina como una “catadora de calzoncillos”, o al menos así la calificó el animador Santiago del Moro.
Según contó en el confesionario, todo comenzó luego de que Pincoya encontrara un bóxer sobre su cama y decidió ir en busca de su dueño, preguntando a todos sus compañeros si la prenda les pertenecía, aunque todos le dijeron que no.
Fue ahí cuando recordó haber visto a su compañera Cinzia Francischiello con dos bóxers de su pareja, por lo que se acercó a la venezolana para confirmar.
“Cinzia, ahora descubrí que este calzón es tuyo. ¿Por qué lo tienes en mi cama? ¿Quieres que yo duerma con el calzón de tu marido?”, lanzó entre risas.
La particular virtud de Pincoya con la que hizo reír en GH Argentina
Así, tras la confirmación de su compañera, la búsqueda dio paso a la revelación de una inesperada habilidad de la chilota.
“Cuidadito porque yo con calzoncillos puedo hacer magia oscura”, dijo primero, para luego explicar: “Las mujeres vienen con sus calzoncillos, yo los olfateo y así veo si el hombre es fiel o no”, lanzó.
“Pincoya, cochina”, reaccionó Cinzia, mientras se reía al verla oliendo la prenda de su pareja.
Lejos de avergonzarse, la participante continuó con su particular “lectura”.
“Yo puedo oler y decir cómo es el hombre”, afirmó ante el Big.
Finalmente, tras analizar el bóxer blanco del novio de Cinzia, Pincoya entregó su veredicto.
“El hombre es fiel, no es mujeriego para nada. Es un hombre de su casa, así que ella se puede casar tranquila con él”, señaló, para luego pedir por pantalla que la inviten a su matrimonio.
Como era de esperarse, el momento rápidamente se viralizó en redes sociales, donde usuarios reaccionaron con una ola de bromas y comentarios sobre la insólita habilidad de la chilena.