VER RESUMEN
La abuela Carmen Bravo se convirtió en la gran protagonista del capítulo de este martes en Ahora caigo al llevarse un millonario premio de $5.480.000 y un automóvil Haval H6 valuado en cerca de $20 millones. A sus 75 años, Carmen demostró determinación al avanzar en el juego, eliminando al líder en un duelo decisivo. Su participación en el programa representó la inclusión de personas mayores, abriendo un espacio para que puedan participar de forma segura. Este hito no solo marcó un triunfo en el programa, sino que también resaltó el valor de la perseverancia y la inclusión en la pantalla televisiva.
El capítulo de este martes de Ahora caigo tuvo como gran protagonista a la primera abuelita, quien, además, se llevó un millonario premio.
En el juego, Carmen Bravo, de 75 años, ingresó a la competencia a solo dos duelos del final, tras ser elegida por el líder del momento.
Con determinación, avanzó en el tablero, incluso arrebatándole una vida, lo que le permitió mantenerse en competencia y luego eliminarlo en un duelo decisivo para convertirse en la nueva líder.
Con algo de fortuna, eligió una de las huellas de mayor valor, $700 mil pesos, y continuó avanzando hasta llegar al juego final.
Tras un sólido desempeño, Carmen logró adjudicarse un monto de $5.480.000. Sin embargo, el momento cúspide llegó con la entrega del gran premio: un automóvil Haval H6, de la marca Great Wall Motor, avaluado en cerca de $20 millones.
El conductor Daniel Fuenzalida comentó que “nos dimos cuenta de que muchos mayores de 60 años querían venir al programa, pero por razones de seguridad no podían por la caída. Entonces pensamos: ‘¿Y si alguien los representa?’. Carmen abrió ese espacio y hoy está en la gran final representándolos a todos”.
Cabe mencionar que Carmen es emprendedora y hace 10 años tiene un local de quesos en el barrio Lastarria. Además, cuenta sus historias en el Instagram @quesosmarmen.
Con tres temporadas al aire desde 2024 y más de 6 mil participantes, este triunfo no solo marcó un hito en el programa, sino que también evidenció el valor de la perseverancia y la inclusión en pantalla, sin importar la edad.