Camilo Huerta destapó el origen del rumor con José Antonio Neme: dejó sin palabras a Paula Pavic
Camilo Huerta abordó la controversia en Vecinos al Límite sobre las acusaciones contenidas en la demanda de divorcio culposo presentada por Marité Matus.
En el documento, la influencer afirmó que su exesposo habría mantenido un romance con un conocido periodista, lo que provocó una fuerte polémica.
En el escrito solo se mencionaban las iniciales “J.A.N.”, lo que dio paso a múltiples especulaciones y llevó a que varios las vincularan con Juan Antonio Neme.
Mientras conversaba con Paula Pavic, el influencer le contó detalles de lo que se le acusa. “Cuando viene la Pamela y me dice: ‘Te tengo un cahuín’. Pasó lo de la Gisella, que la Trini era mi amante. Como que te llegas a cuestionar… No existía ningún mensaje. ¿Alguna vez habré mandado algún mensaje? No existía nada”, partió señalando.
A renglón seguido, explicó que “no existían las fechas ni nada. Cuando ya caché que no eran ni las fechas… Yo dije ‘no’. La última vez que hablé, era de 2023 y esta estaba hablando de mensajes de 2024, que ni siquiera hablé. Y cuando hablaba, era con la Pamela”.
Camilo Huerta y supuesto romance con periodista
“De ahí te vas a enterar de las cosas que me estaba demandando. Supuestamente, me había metido con un periodista. Me había pagado por… Y es alguien conocido. Un mensaje de texto, que yo le escribí supuestamente, que decía: ‘No sabes lo que pasó. Pasó y pasó. El hue…, me ofreció un par de lucas y pasó’. Y le pongo las iniciales de la persona que es'”, le dijo a Paula Pavic, quien se mostró asombrada.
“¿Y a quién se supone que le mandaste ese mensaje?”, le preguntó la participante de Vecinos al Límite.
“A un amigo. Entonces, yo ahí como que le confieso que un periodista me (pagó) por plata”, agregó. “¿Pero te extraña?”, insistió Pavic.
“No me extraña, porque el valor que yo tengo es demasiado grande. No creo que podría haber sido mejor con ellos. Ella nunca se imaginó que podía existir alguien así. Me preocupaba todo el día. No había otra preocupación que ella”, precisó Camilo.
“Ese miedo de que ella un día podía perder eso, se boicoteó todo el rato. Trabajé toda mi vida. Le entregué todo. Nunca me pagó el tag. Vivía la raja; mi departamento era casa piloto. Esto no lo aprendí en dos semanas. Esto es solo para desvalorizarme, para que ninguna otra mina se fije en mí. Para que digan que soy un cacho, un cafiche, que voy a ser una lata. Y eso no soy. Por eso nunca me creí eso, porque, al final, yo sé quién soy”.
Finalmente, recalcó que “nunca le mandé un corazón a alguien, nunca mandé un fuego. Ni una conversación coqueta. Si yo estoy con alguien, estoy con alguien. O no estoy con nadie. Al final todo se va a premiar”.