Con una relación profesional de más de 14 años y una planificación que incluyó viajes a Milán y Dubái, Angelina Chiuminatto estuvo detrás de la propuesta estética que Karen Doggenweiler lució en el Festival de Viña 2026.

Durante las seis noches del certamen viñamarino, la estilista chilena fue uno de los pilares del éxito de la animadora, y fue quien estuvo a cargo por completo de la dirección estética de sus looks.

Con este desafío, la también maquilladora consolidó su liderazgo dentro del equipo, donde ya la apodan “La Capitana” y además marcó un antes y un después en su carrera.

“Fue tremendo tomar el mando al 100%. Esta propuesta me llegó justo cuando estaba terminando de estudiar estilismo, pero fue muy bonito empezar con tiempo, explorar ideas y ver cuáles conectaban con Karen”, comentó.

De Milán a Dubái: una hoja de ruta internacional

Lejos de la improvisación, el trabajo comenzó meses antes del certamen. “En junio ya estábamos planificando. Fuimos a Milán en septiembre para revisar tendencias y viajamos a Dubái a buscar el vestido de la gala. Fue un proceso largo, que cerramos a fines de enero, pero valió la pena hacerlo con calma”, explicó sobre la logística.

La premisa fue clara: lograr que Karen se viera elegante, pero también segura y sensual.

“Queríamos escotes y espaldas bajas, pero siempre cuidando que no cruzara la línea. La idea era que se sintiera mina, sí, pero manteniendo la elegancia”, detalla Angelina.

La innovación también estuvo en la paleta cromática. Este año dejaron atrás el clásico rojo para apostar por un sofisticado verde botella. “No quise repetir el rojo. Buscábamos un cambio, un color distinto que marcara diferencia”, afirma.

Angelina Chiuminatto, la líder detrás del elegante estilo de Karen Doggenweiler

El apodo nació en medio de una entrevista, cuando un periodista destacó su capacidad para coordinar las distintas áreas del equipo. Para Angelina, el liderazgo fue uno de los mayores retos.

Había dirigido equipos de maquillaje y peluquería, pero nunca uno tan transversal. Logré reunir personas con las que compartimos la idea de avanzar juntos, como un solo equipo”, sostiene.

Además, impulsó una estética de registro tipo backstage hollywoodense, buscando mostrar el lado humano del proceso: “Queríamos transmitir que, además de trabajar duro, lo pasamos bien”.

Por supuesto que Karen Doggenweiler también tiene mucho que decir de su estilista, para quien no tuvo más que elogios.

“Angelina es la jefa absoluta del equipo. Tiene un gusto exquisito, busca lo que imagina hasta encontrarlo y me empuja a darlo todo. Admiro su disciplina y sus ganas de perfeccionarse en ciudades como Barcelona o Nueva York. Es simplemente seca”, destaca la animadora.

Una amistad que trasciende a las galas y escenarios

La relación entre ambas comenzó en 2012, cuando coincidieron en TVN. Desde entonces han compartido festivales en Olmué, Talca e incluso uno en Los Vilos. “Ahí nos pagaron con machas y locos”, recuerda Angelina entre risas.

Con el tiempo, el vínculo profesional dio paso a una amistad profunda.

“Del trabajo pasamos a ser familia. Nos vemos todos los días a las 6:30 de la mañana en el canal y no paramos. Le agradezco tanto que sea mi amiga y mi capitana”, confiesa Karen.

De cara al futuro, Chiuminatto ya proyecta lo que viene. Adelanta que hay colaboradoras con las que espera repetir, como Maka Montaner y Cami Pontikas, además de la diseñadora argentina María Gorof, cuya propuesta dejó a ambas “enamoradas”.

Sin embargo, reconoce el desafío: “La vara quedó altísima. Ahora toca volver a analizar tendencias y propuestas para intentar superarlo”.

Con la mirada puesta en las próximas pasarelas internacionales y en lo que será Viña 2027, Angelina cierra esta etapa con “el corazón lleno”, convencida de que el éxito en la Quinta Vergara se construye con talento, planificación y un equipo que confía plenamente en su capitanía.