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En el capítulo de este martes de Volverías con tu ex? 2, destaca ‘El museo de los ex’, donde los participantes confrontarán recuerdos de relaciones pasadas a través de fotografías y objetos relacionados. Álvaro Ballero se emocionará al encontrarse con los patines de hielo de su expareja, recordando su regreso al patinaje y al circo, momento que considera devastador para la familia. Ludmila Ksenofontova discrepa, afirmando que los problemas matrimoniales comenzaron mucho antes y defendiendo su dedicación como madre. Ballero critica los horarios laborales incompatibles con la vida familiar de Ludmila. La dinámica promete tensiones y confesiones profundas entre los involucrados.
Una emotiva dinámica marcará el capítulo de este martes de Volverías con tu ex? 2, donde los participantes deberán enfrentarse a distintos recuerdos de sus antiguas relaciones.
Se trata de ‘El museo de los ex’, actividad que incluirá fotografías y objetos vinculados a las historias de amor de las parejas. La instancia provocará profundas confesiones, especialmente entre Álvaro Ballero y Ludmila Ksenofontova.
Uno de los momentos más tensos ocurrirá cuando el ganador de Protagonistas de la fama se encuentre con los patines de hielo de su expareja.
Aquello llevará a Ballero a recordar el retorno de Ludmila al patinaje y su trabajo en el circo, etapa que, según explicará, tuvo un fuerte impacto en la dinámica familiar.
“Ya no le tengo ningún cariño a los patines. Para mí el circo es lo peor que me hubiese pasado, se quebró la familia, Ludmila dejó de ser mamá, los niños prácticamente no la veían”, señaló.
Asimismo, el participante aseguró que percibió un cambio importante en la madre de sus hijos durante ese periodo. “Fue otra mujer. Ha sido el momento más horrible que he pasado en mi vida y no se lo deseo a nadie”, añadió.
Sin embargo, Ludmila entregó una versión diferente de lo ocurrido. A su juicio, los problemas matrimoniales habían comenzado varios años antes de su regreso al mundo del espectáculo.
Además, rechazó la afirmación de Ballero sobre que habría dejado de cumplir su rol como madre debido a sus compromisos laborales.
“En realidad, nosotros llevábamos muchos años de problemas. Yo creo que nunca dejé de ser mamá. Lo que pasa es que están acostumbrados a que estuviera 24/7 con los niños. Empecé un trabajo de todos los días y los fines de semana era de 4 a 11″, se defendió.
Ballero, por su parte, cuestionó los horarios que mantenía su expareja y aseguró que resultaban incompatibles con la vida familiar. “No era de 4 a 11, ella llegaba a las 2 de la mañana y se iba a las 2 de la tarde, algo absolutamente imposible e incompatible con una vida familiar”, indicó.