Adriano Castillo fue uno de los invitados al último capítulo de La divina comida, instancia donde abrió las puertas de su casa.
“Ven a conocer mi ‘egoteca’, así le dice mi hijo, la ‘egoteca’ del papá. Imagínate por qué”, comentó entre risas.
El actor comenzó mostrando antiguas fotografías. “Los padres, don Manuel Castillo y doña Juana Herrera López”, comentó.
“Adivina qué edad tenía el viejo ahí… 26. Y mi mamá 22, se veían adultos ya, formado”, agregó.
Luego, apuntó un hermoso cuadro. “Vinieron en el barco Winnipeg en 1939, ¿por qué se lo regalan a mi padre? Porque él cooperó para traerlo”.
Asimismo, se detuvo en la imagen de una obra muy apreciada por el intérprete. “Es La escuela de mujeres de Molière. Aquí está Sonia Viveros, Gladys del Río y quien les habla”, explicó.
“Y aquí tengo el gusto de presentarte una obra que hicimos hace poco, El candidato, con Alberto Castillo y con la honorable diputada, Carolina Marzán. Nos fue muy bien, nos divertimos muchísimo”, añadió.
Por último, dio a conocer un gran álbum fotográfico. “Junto las relaciones que tengo con la prensa. Aquí estoy en el casamiento que tuve con la Mirnita, la peluquera de Los Venegas. Me casé con ella en Paine”, relató con humor.