Durante años, Pablo Cerda fue uno de los rostros más reconocidos de las teleseries chilenas gracias a sus papeles en producciones como 17, Pacto de Sangre, Martín Rivas y Papi Ricky.

Sin embargo, hace varios años decidió alejarse de la televisión para enfocarse en una búsqueda mucho más personal ligada al cine, la escritura y el teatro.

En conversación consignada por The Clinic, el actor reveló que desde 2019 inició un profundo proceso de transformación profesional y personal.

Vengo de cuatro años de cambio de piel, de reestructurarme para tratar de vivir de las películas como guionista y director, meterle más fuerte por ese lado. A eso me dediqué en los últimos cuatro años”, confesó.

Incluso, reconoció que durante 2025 atravesó un complejo momento que lo llevó a alejarse temporalmente de la actuación.

“El año pasado, en medio de ciertas crisis, incluso me retiré unos meses de la actuación, más o menos por el camino que llevaba, y luego refloté”, añadió.

Actualmente, Cerda vive un presente muy distinto al de sus años en televisión. Tras pasar tres años en Europa, regresó a Chile en 2021 y decidió instalarse en La Serena donde se dedicó a escribir.

“Me fui tres años a escribir. Hablé con guionistas, les pregunté cuánto se demoraban en sacar adelante una película. Me decían dos años, pero yo también tenía que vivir. Así que me quedé ese tiempo trabajando y logré escribir cuatro guiones”, relató.

Según explicó, esos proyectos hoy son la base de su presente laboral. Pero, también se reencontró con el teatro tras 18 años, y actualmente protagoniza la obra ‘Veredicto’ en Matucana 100, junto a Ana Reeves.

Pablo Cerda y su distancia de la TV

Fue en 2022, cuando reapareció en TV de la mano del programa Aquí se baila, después de su último proyecto como actor de teleseries en Pacto de Sangre.

Sobre este distanciamiento de la televisión, contó que no respondió a una falta de oportunidades, sino que fue una decisión personal.

Algo raro me pasaba: no podía actuar. Me llamaban y decía ‘no puedo’. Había como un pulso, una llamita adentro mío que me empujaba a insistir en la escritura, a no abandonar ese camino”, explicó.

Según contó, con el tiempo, entendió que su motivación iba mucho más allá de la fama o la estabilidad que podía ofrecer la pantalla chica.

“Me interesa poder tener una voz y una opinión sobre los procesos en los que participo, sobre las obras. Decidí hace muchos años no tener hijos; creo que mi legado son las películas, la ficción”, reflexionó.

Hoy, a sus 45 años, Pablo Cerda dijo sentirse viviendo un “segundo tiempo” profesional, marcado por decisiones que comenzó a tomar hace más de una década, cuando optó por alejarse del camino más tradicional de las teleseries.

“Entre 2009 y 2010 apareció esta pregunta: o nos íbamos a México, con todo el boom de las narcoseries, o empezábamos a prepararnos para un camino más ligado al cine de autor europeo o asiático, que era lo que a mí realmente me interesaba”, recordó.

Mientras varios actores apostaron por internacionalizar sus carreras o sumarse al auge de las teleseries de Mega, Cerda decidió tomar otro rumbo.

“Cuando llega Mega y todos se van para allá, también decido no pertenecer a eso. Ahí empieza este viaje más profundo que terminé haciendo”, sostuvo.

Finalmente, reconoció que incluso después de volver a Chile recibió ofertas para regresar a las teleseries, incluso de realities, pero confesó no “encandilarse tanto”.

Eso sí, no descartó volver a las cámaras: “No cerré la puerta a nada. Siempre he hecho hartas cosas”, señaló.