La temporada de premios en distintas partes del mundo, viene acompañada de elegantes apuestas de diseñadores en vestidos y trajes.
Sin embargo, esa es muchas veces la única vez que vemos esos diseños de ensueño en televisión, quedando en el misterio qué pasa después con estas prendas.
“Si están todos encantados con el vestido, el diseñador dice `por favor quédenselo, lo hice para ella, ella debería tenerlo”’, comentó a Todo Noticias la estilista Emily Sánchez, que vistió a Laura Linney y Sutton Foster, entre otros.
Esta decisión, viene después de que la figura televisiva ya pasó por la alfombra roja, por lo que al momento de devolverlo, el encargado del diseño da el veredicto.
No obstante, esto no es lo único que sucede con el vestuario tras el evento, ya que en otras ocasiones, la decisión pasa por la casa de moda que los viste, por lo que muchos vestidos y trajes viven en el armario del diseñador, a la espera de ser utilizados en museos u otros eventos especiales.
“Algunas marcas quieren guardarlas para sus propios archivos. La marca lo decide y el cliente está contento de cualquier manera. Diría que es 50-50. Si alguien gana usando un vestido generalmente las marcas están más inclinadas a darlo como un regalo porque es muy sentimental”, aseguró la estilista.
Lo anterior fue el caso del gran esmoquin que utilizó Billy Porter para los premios Óscar en 2019, que no se lo quedó, pero sí se lo facilitó Christian Siriano para aparecer en un episodio de Plaza Sésamo.
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