A primera vista, el estadounidense Kayden Coleman (29) luce como cualquier otro hombre. Pero detrás de su rostro, se ocultaba toda una década de transición para dejar de ser mujer y convertirse en el varón que siempre sintió ser. Pero su historia daría un enorme giro, tras dejar temporalmente su tratamiento hormonal.
Tras años consumiendo hormonas para dejar atrás su cuerpo femenino, llegó el momento de dar un gran paso: hacerse la mastectomía para remover sus mamas y lucir más masculino que nunca. Pero para pasar por el quirófano, debió dejar su tratamiento por al menos 6 semanas, como recoge el medio inglés Mirror.
Lee también: Famosa actriz transexual deslumbra a sus fans con foto sin maquillaje: Así luce
Durante este tiempo, Kayden notó que su vientre crecía mucho, pero pensó que se trataba de hinchazón, sobrepeso o quizás, retención de líquido. Hasta que un día, ecomenzó a sentir un fuerte dolor de espalda. Su pareja, Elías, comenzó a masajear su espalda y como el malestar no se iba, bromeó que quizás se trataba de un bebé.
En un comienzo, se rieron de la idea, ya que era imposible que fuera madre por todo el tratamiento hormonal por el que había pasado. Pero tras seguir experimentando síntomas, decidió ir a la farmacia a comprar un test de embarazo y con gran sorpresa, el test dio positivo.
“Nunca pensé en quedar embarazado. A causa de las hormonas masculinas, no pensé que fuera una posibilidad. Definitivamente fue una sorpresa”, aseguró Kayden, en declaraciones traducidas por BioBioChile.
Tras enterarse de que venía un bebé en camino a las 21 semanas de gestación, debieron apurar los preparativos: no sólo se mudaron a un departamento más amplio con un cuadro para su pequeña, sino que también se casaron en Pennsylvannia (Estados Unidos). Poco después, llegó Azaleia al mundo.
“Incluso cuando por primera vez la sostuve, todavía no había asimilado muy bien que era mi hija, y por un momento tuve miedo. Sentí que las cosas nunca volverían a ser iguales. Estaba tan feliz de ver por fin su rostro”, afirmó.
No fue fácil: Kayden sufrió depresión postparto por al menos un año y además, debieron explicarle lo ocurrido a su núcleo familiar. Aunque sus cercanos los aceptaban como pareja homosexual, ahora debían explicar que Kayden era transgénero y que por eso había quedado embarazado. La familia de Elías se alejó en un principio, pero por suerte, hoy todo está mejor.
Kayden afirma que Azaleia es una niña maravillosa, muy sensible “y tiene mucho de nosotros dos. Creo que somos buenos padres”, aseguró al medio británico. Kayden se crió con una familia religiosa en Florida, pero siempre supo que algo no andaba bien. “Me convencí a mí mismo que era lesbiana, porque por lo menos podía jugar un rol más masculino y ser aceptado”, detalló.
Pero cuando tenía 20 años, comenzó a volverse depresivo y suicida. Tras investigar, se dio cuenta de que era un hombre en el cuerpo de mujer, un transgénero y comenzó el tratamiento para adoptar físicamente esta identidad.