Una madre quien dio a su hijo en adopción 30 años atrás, asegura que actualmente está enamorada de su hijo y confesó que están tratando de tener un bebé juntos.
Kim West, de 51 años, ha estado en una relación con su hijo biológico, Ben Ford, de 32, durante dos años, luego quue él le enviara una carta de la nada en 2013.
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West fue forzada a dar en adopción a Ben a una semana de dar a luz, y nunca más volvió a saber de él, reportó la revista New Day, según consigna el medio inglés Metro.co.uk.
Solo entraron en contacto cuando Ben, quien estaba viviendo en Estados Unidos en ese entonces, contactó a su madre biológica en Inglaterra, a través de una carta.
Actualmente, la pareja asegura tener una vida sexual “increíble” y planean casarse. Además, insisten en que no tienen una relación incestuosa.
Kim, señaló a la periodista de la revista inglesa, Alley Einstein: “Esto no es incesto, es ‘atracción sexual genética’ (GSA, por sus siglas en inglés) Somos como dos gotas de agua y estamos destinados a estar juntos“.
Por otra parte, West entiende que la gente tenga una mala reacción sobre su historia y que le digan cosas horribles, sin embargo, está dispuesta a luchar por su relación.
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— the New Day (@thenewdayuk) 7 de abril de 2016
La “atracción sexual genética”, es el término que se utiliza para describir el fenómeno que ocurre cuando dos familiares cercanos, como padres, hijos, hermanos, sienten atracción sexual el uno por el otro al conocerse por primera vez de adultos. Lo que precisamente le ocurrió a Kim con Ben, pues este último estaba casado con Victoria, con quien rompió inmediatamente después de conocer a su madre.
Kim, quien es diseñadora de interiores, oriunda de Londres, Inglaterra, dice que comenzó a notar la atracción a su hijo cuando comenzó a tener sueños sexuales con él. Confundida por sus sentimientos, la mujer buscó en la web y descubrió un artículo sobre la GSA, lo que la dejó bastante más aliviada.
Ben, en tanto, vivía en Colorado, Estados Unidos, y cuando comenzó a hablar con Kim se sintió rápidamente atraído, lo que causó también que dejará de sentir cosas por su esposa, Victoria.
Él confesó a la revista: “Cuando conocí a Kim no podía pensar en ella como mi mamá, fue de inmediato algo sexual“.
La pareja habló por teléfono antes de reunirse en persona en un hotel, donde tomaron unas copas y luego tuvieron su primer beso. A los minutos subieron a una habitación, tuvieron relaciones sexuales varias veces y quedaron encantados.
Tres días después, Ben rompió con su esposa, diciéndole que la dejaba por su mamá.
Actualmente la pareja voló a Michigan, donde recibirán el apoyo de otra pareja con GSA.