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Cómo identificar una crisis de pánico y qué hacer para superarla

khumana (cc) | Flickr
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Palpitaciones, sudoración y miedo extremo, entre otros síntomas, son los que experimentan aquellas personas que sufren de crisis de Pánico. Sin embargo, cuando es algo que se vive por primera vez no se tiene conciencia de que es algo pasajero y no necesariamente ‘fatal’.

Cada vez es más común escuchar que hay gente que desarrolla crisis de pánico o de angustia extrema. Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizado en 2009, una de cada veinte personas sufrirá un trastorno de pánico en su vida, por lo que debiéramos aprender a conocer este mal para saber cómo reaccionar con nosotros mismos y con nuestros cercanos.

El ataque de pánico es la aparición brusca de un miedo intenso. Su vivencia es tan fuerte que la persona lo asocia a la sensación de muerte o a que algo muy grave le va a pasar. La frecuencia y la intensidad con la que ocurren son variables y pueden aparecer en cualquier momento y sin un motivo especial”, indica Soledad Sepúlveda, psicóloga de la Universidad del Pacífico.

¿Cómo saber si estoy experimentando (o he experimentado) una crisis?

La experta explica, de acuerdo al Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, que de un momento aparece una sensación de miedo o malestar intenso, y a menudo se acompaña de cuatro o más síntomas y que alcanzan su máxima expresión en los primeros diez minutos del episodio. Algunos de ellos son:

. Palpitaciones
. Frecuencia cardíaca rápida o latidos fuertes
. Sudoración
. Temblores
. Sensación de ahogo o dificultad para respirar
. Sensación de atragantarse
. Malestar torácico
. Náuseas o molestias abdominales
. Inestabilidad, mareo o desmayo
. Sensación de que las cosas no son reales, o estar ajeno a sí mismo
. Miedo a perder el control, volverse loco o morir
. Sensación de entumecimiento u hormigueo en manos, pies o cara
. Escalofríos o sofocaciones

Chris JL (cc) | Flickr

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Cabe señalar que, según la especialista, cualquier persona puede padecer crisis de pánico. “Los más susceptibles son quienes tienen antecedentes familiares o han vivido eventos importantes, como separaciones o pérdidas, enfermedades, traumas o cambios significativos en la vida. Asimismo, las personas ansiosas podrían estar más propensas a tener estas crisis”, indica Sepúlveda.

¿Cómo podemos tratarlo?

La psicóloga comenta que si estas crisis perduran en el tiempo, pueden transformarse derechamente en un Trastorno de Pánico, una condición más permanente, y por lo mismo es muy importante que las personas que sufren este problema se traten con un especialista. “A menudo el tratamiento implica medicamentos antidepresivos de efectos antipanicosos, fármacos ansiolíticos y terapia psicológica”, precisa.

¿Qué hacer si alguien cercano sufre ataques de pánico?

Sepúlveda explica que si es la primera vez que le ocurre siempre es conveniente buscar ayuda médica para así descartar algún otro problema; en tanto, si ya lo han experimentado, se puede ayudar a través de frases tranquilizadoras del tipo: “Respira, esto va a pasar, no te ocurrirá nada grave” o “Es sólo angustia”. “Lo principal es que hay que tratar de que busque apoyo profesional y pasar tiempo con la persona, ayudarlo a encontrar momentos para hacer las cosas que disfruta y brindarle comprensión y cariño”, indica.

Por último, la psicóloga ofrece algunos tips orientados a la prevención de este tipo de situaciones y que si pones en práctica a diario pueden ayudarte.

· Cuidar tu bienestar: trata de comer sano y equilibrado; haz alguna actividad física, aunque no tengas ganas, hasta caminar sirve; procura dormir mejor y trata de distraer tu mente; no consumas alcohol o drogas, ni estimulantes como las bebidas energéticas o la cafeína.

· Maneja el estrés: siempre tendremos situaciones que nos preocupen en nuestras vidas, por eso es importante buscar apoyo para manejar el estrés y aprender técnicas de relajación. Disciplinas como el yoga o pilates son de mucha ayuda.

· Establece redes de apoyo: busca en tu familia o amigos alguien que te escuche, que te contenga y pueda ser una fuente confiable para recurrir cuando te sientas ‘ahogado (a)’.

· Se puede superar: debes tener en cuenta que esto es superable. A muchas personas les ha pasado lo mismo y aunque parezca difícil creerlo, se puede salir de ello.