La carrera de patitos de hule en el Lago Llanquihue, pensada como actividad solidaria a beneficio de los adultos mayores de Frutillar, cambió de formato tras las críticas de organizaciones ambientales y animalistas.

Recordemos que desde el municipio habían informado de un evento para el sábado 28 de noviembre, a las 15:00 horas, en el sector Muelle Costanera, que incluía diez mil patitos flotando a la vez.

La idea era que cada participante comprara un número asociado a un juguete y ganara dinero si su patito llegaba entre los primeros a la meta. El ganador se llevaría $2 millones, y habría premios en dinero para los cinco primeros lugares.

La agrupación Defendamos la Patagonia rechazó la propuesta y pidió al municipio y a los organizadores que suspendieran el evento.

Sus argumentos eran varios. Plantearon que no sería posible recuperar todos los patitos y que los que queden en las orillas podrían degradarse con el tiempo y convertirse en microplásticos, es decir, fragmentos diminutos de plástico que se dispersan en el agua y son muy difíciles de retirar.

También advirtió que aves y peces podrían ingerir esos residuos y que los materiales de los juguetes podrían liberar sustancias al agua.

El alcalde Javier Arismendi anunció junto a la Unión Comunal del Adulto Mayor (UCAM), que agrupa a 23 organizaciones, que la competencia en el agua se reemplaza por una rifa solidaria, una corrida familiar y un asado masivo.

Carrera de patitos de hule en Frutillar: una actividad modificada

¿Por qué se decidió cambiar la carrera de patitos de hule en Frutillar? Según la autoridad, la actividad tenía todos los resguardos tomados: lanchas, embarcaciones, personal de playa y profesionales dispuestos a intervenir si era necesario.

Pese a que dijo que la lógica indicaba que los patitos no debían hundirse, y si alguno lo hacía, se iba a recuperar, “hemos escuchado a dirigentes, a movimientos y a la gente. No se trata de nada personal, sino de la voz del pueblo, y por eso decidimos modificar la actividad junto con la Unión Comunal”.

“Sabíamos que la actividad podía generar sentimientos encontrados, pero lo positivo es que la gente está preocupada del medio ambiente. Cuando personas de buena fe, instituciones y el Concejo Municipal nos advierten de una posible contaminación, tomamos esa opinión, movemos un poco el timón y seguimos con la actividad, pero enfocada de otra manera”, añadió.

¿En qué consiste la nueva propuesta?

El alcalde explicó que se mantiene una rifa solidaria con los mismos premios, a las 15:00 horas del 28 de noviembre.

Ese día, a las 10 de la mañana, habrá una corrida familiar, la Corrida Amarilla, con apoyo de distintas empresas mediante convenios de colaboración.

Además, se mantiene el asado gigante en la plaza, una actividad municipal con la que se dará inicio a la temporada estival.