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Una intensa discusión se desató en la Comisión de la Mujer y Equidad de Género del Senado, cuando la senadora Vanessa Kaiser cuestionó la existencia del Ministerio de la Mujer frente a la ministra Judith Marín. La ministra presentó los objetivos de su cartera sobre empleo femenino, conciliación laboral, seguridad y lucha contra la violencia. Kaiser expresó su desacuerdo, argumentando que los hombres también enfrentan problemáticas y criticó el enfoque de género, rechazando la genitalización y destacando la importancia de ser juzgados por acciones y no por género.

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Un llamativo momento se vivió en la Comisión de la Mujer y Equidad de Género del Senado, luego de que la senadora Vanessa Kaiser (PNL) manifestara su rechazo a la existencia del Ministerio de la Mujer durante una sesión en la que participó la ministra Judith Marín.

En ese contexto, la autoridad de Gobierno expuso los principales lineamientos de su cartera, enfocados en empleo femenino, conciliación laboral y familiar, además de la seguridad y una vida libre de violencia para las mujeres.

Tras la presentación, Kaiser intervino para expresar su postura ante sus pares y la secretaria de Estado. “No estoy de acuerdo con un Ministerio de la Mujer, tendría que haber uno de los hombres”, señaló.

Bajo esa lógica, la parlamentaria argumentó que existen problemáticas que también afectan a los hombres.

“Quiero decirles que los hombres van a la guerra y mueren, mientras las mujeres nos quedamos en la casa, que los hombres se suicidan cuatro veces más que las mujeres y que mueren mucho antes, justamente porque no tienen esas horas en su casa con afectividad, con emotividad”, sostuvo.

Además, la senadora profundizó su crítica apuntando al enfoque de género. “No estoy de acuerdo con el género, no estoy de acuerdo con el género porque no es lo mismo que mujer”, afirmó.

En la misma intervención, Kaiser señaló que “no estoy de acuerdo con la genitalización de nuestra antropología. Yo no soy lo que me autopercibo genitalmente, soy una buena o una mala persona, soy una buena o una mala profesional y según eso es que tengo que ser juzgada por los demás”.

“La dignidad de una mujer no está en el hecho de que, porque se autoperciba con una determinada genitalidad, vamos a transformarla en una víctima o no. Víctimas también son los hombres”, sostuvo.