Martín de los Santos Lehmann quedó en prisión preventiva este viernes, luego de regresar a Chile extraditado desde Brasil para enfrentar la investigación por la violenta agresión contra el conserje Guillermo Oyarzún, ocurrida en mayo de 2025.

El imputado arribó al país durante esta mañana, en un vuelo de más de tres horas y bajo custodia de detectives de la Policía de Investigaciones (PDI), tras permanecer detenido en Brasil luego de su fuga desde Chile.

Recordemos que la orden de captura internacional se activó justo después de que De los Santos abandonara el territorio nacional tras el ataque.

En medio de las diligencias, fue ubicado inicialmente en Santa Catarina y posteriormente detenido en Cuiabá, luego de que Interpol emitiera una notificación roja en su contra.

Según lo consignado por T13, el fiscal Francisco Lanas explicó que su medida cautelar se determinó así por el inminente peligro de fuga, considerando su misma huida a Brasil.

Él en ningún momento se entregó voluntariamente a la autoridad de Brasil, en conocimiento de que se había decretado una orden de detención, y sólo es detenido gracias a la difusión roja que realiza Interpol”, sostuvo, descartando así la versión del abogado de Martín de los Santos, quien planteó que el agresor nunca estuvo prófugo de la justicia ni tampoco huyó del país.

“Estos elementos se discutieron en la audiencia, tanto el peligro de fuga, por los hechos de haber viajado a Brasil sin autorización, a lo que se agrega la solicitud original del tribunal de un peligro para la seguridad de la sociedad, por la forma de comisión del delito, las penas que arriesga y todas las circunstancias que rodearon el hecho mismo”, agregó.

Las graves secuelas con las que vive el conserje al que agredió

El caso se remonta a mayo de 2025, cuando De los Santos habría atacado a Oyarzún mientras este se encontraba trabajando como conserje en un edificio de Vitacura.

Producto de la agresión, el trabajador sufrió graves lesiones, entre ellas la pérdida de visión de su ojo derecho, fracturas faciales y pérdida del olfato.

Las consecuencias del ataque han sido permanentes para Oyarzún, quien no ha podido retomar sus labores debido a las secuelas físicas que dejó la golpiza.

La familia del conserje ha solicitado que los hechos sean investigados bajo una calificación más grave, considerando la magnitud de las lesiones y las consecuencias que estas tuvieron para la víctima.

Con su regreso a Chile, De los Santos deberá enfrentar ahora el proceso judicial en su contra y las diligencias que determinen su eventual responsabilidad en los hechos.