Tras condena a Nicolás Zepeda: el futuro de la habitación donde fue vista Narumi por última vez
Este jueves, la justicia francesa resolvió declarar culpable a Nicolás Zepeda por el asesinato de su expareja, Narumi Kurosaki, cerrando así uno de los procesos más mediáticos de los últimos años en Francia.
El tribunal determinó cadena perpetua para el chileno, al establecer su responsabilidad en el delito de homicidio con premeditación.
En ese contexto, uno de los elementos más impactantes del caso vuelve a tomar protagonismo: la habitación 106 de la residencia universitaria en Besanzón, último lugar donde la joven japonesa fue vista con vida.
Se trata de un espacio de apenas nueve metros cuadrados que, desde la desaparición de Narumi, permanece completamente intacto.
La justicia decidió sellarlo como evidencia clave, resguardando cada objeto en caso de que el proceso requiriera nuevas diligencias, especialmente ante una eventual confesión.
Según reportes del medio francés L’Est Républicain, la pieza continúa oculta tras un panel de madera y bajo sellos judiciales, una medida que se ha extendido durante años debido a la complejidad del caso.
Bajo esa lógica, la situación de este lugar dependerá directamente de los próximos pasos judiciales. Es muy probable que los sellos judiciales permanezcan vigentes mientras prospere la apelación de Nicolás Zepeda ante el Tribunal de Casación.
Si esta fuera rechazada, la condena del chileno quedaría firme. En ese escenario, se abriría la posibilidad de intervenir finalmente la habitación, rompiendo el resguardo que ha mantenido congelado el último espacio vinculado a Narumi.
Durante años, los padres de la joven han esperado poder recuperar sus pertenencias personales, entre ellas ropa, libros y recuerdos de su vida como estudiante en Francia.