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“Tiroteos”, cuchillos y armas: la peligrosa escalada de violencia escolar que golpea al país

“Tiroteos”, cuchillos y armas: la peligrosa escalada de violencia escolar que golpea al país
Agencia Uno | Contexto
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La violencia en colegios de Chile ha provocado la detención de al menos 26 estudiantes en las últimas semanas, incluyendo casos graves como el ataque que resultó en la muerte de una inspectora en Calama. Otros incidentes van desde agresiones hasta portar armas, como en Puerto Montt y Santiago. La seguidilla continuó con hallazgos de armas y amenazas en distintas comunas del país, obligando a las autoridades a tomar medidas más estrictas y reforzar la seguridad en los establecimientos educacionales.
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A poco más de un mes del inicio del año escolar 2026, la violencia al interior de los establecimientos educacionales encendió las alertas en distintas zonas del país.

Autoridades, policías y comunidades educativas han debido enfrentar una seguidilla de hechos que van desde amenazas hasta el porte de armas, lo que ha derivado en la detención de al menos 26 estudiantes en las últimas semanas.

Uno de los casos más graves ocurrió el pasado 27 de marzo en Calama, donde un estudiante de 18 años del Instituto Obispo Silva Lezaeta atacó a compañeros y docentes, provocando la muerte de una inspectora. El imputado permanece en prisión preventiva mientras avanza la investigación por homicidio. Sin embargo, este no ha sido un hecho aislado.

Tal como recogió Emol, el 16 de marzo un alumno de 17 años del Colegio Bosquemar de Puerto Montt fue detenido tras agredir a su pareja y a un docente.

Días más tarde, el 18 de marzo, Carabineros detuvo a dos estudiantes del Liceo de Aplicación en Santiago, quienes portaban seis botellas con líquido acelerante para fabricar bombas molotov.

La seguidilla continuó el 25 de marzo, cuando un estudiante de 16 años del Internado Nacional Barros Arana (INBA) fue sorprendido con una escopeta artesanal apta para disparos en Pudahuel.

Posteriormente, personal policial incautó en su domicilio municiones y una granada de gas activada. El 30 de marzo también se registraron varios casos: en Angol, un alumno portaba dos pistolas, droga y dinero en efectivo; en Vilcún, un menor amenazó a otro con un cuchillo de 28 centímetros; y en Curicó, un adolescente intentó ingresar a su colegio con un arma de fuego cargada.

Violencia escolar evolucionó en abril

Los primeros días de abril tampoco dieron tregua. En distintas comunas como Rancagua, Victoria, Temuco e Iquique, estudiantes fueron detenidos por portar armas blancas, protagonizar riñas o difundir amenazas de tiroteos, incluso a través de redes sociales y grupos de mensajería.

En ese contexto, un caso en Licantén incluyó la advertencia de un ataque armado, mientras que en Curarrehue una estudiante fue detenida por difundir amenazas en Instagram, mencionando el uso de un fusil AK-47.

El escenario se repitió en Temuco el 7 de abril, donde tres jóvenes fueron sorprendidos con un machete, una pistola y una cortapluma al interior de un liceo, quedando en internación provisoria.

Un día después, en Valdivia, un estudiante fue detenido tras escribir una amenaza de tiroteo en un baño. Finalmente, el 9 de abril, nuevos incidentes en Quilpué y San Felipe volvieron a generar alarma en las comunidades escolares.

Estos episodios han llevado a instituciones como la PDI a tomar una postura más estricta frente a este tipo de situaciones.

En ese sentido, las autoridades policiales han optado por investigar cualquier amedrentamiento como una amenaza real, reforzando los protocolos de seguridad y entregando recomendaciones a los establecimientos educacionales para enfrentar posibles riesgos.