Un tenso conflicto entre funcionarios de Carabineros y Gendarmería ocurrió en el Hospital de La Serena, en la región de Coquimbo, el pasado martes.

Según información a la que accedió Radio Bío Bío, los hechos se produjeron en el marco de la custodia de un interno hospitalizado.

A las 20:40 horas, el gendarme Esteban Curiñir Cayupán hizo un llamado telefónico a la Guardia del Complejo Penitenciario para informar sobre la presencia de funcionarios de Carabineros en el hospital. Estos estaban a cargo del subteniente Fernando Garrido Parra.

En ese momento, Curiñir y Benjamín Camus Camus, quienes se encontraban custodiando al interno J.G.A., en aislamiento por tuberculosis, se identificaron como funcionarios activos de Gendarmería. Sin embargo, el subteniente Garrido procedió a realizar un control de identidad a los gendarmes, a pesar de que estos se encontraban cumpliendo con su labor de custodia.

El control fue acompañado de preguntas fuera de contexto, como el grupo sanguíneo de los gendarmes y la fecha de hospitalización del interno.

El conflicto entre Carabineros y Gendarmería

Tras el control de identidad, Garrido ingresó sin autorización a la sala donde se encontraba el interno.

De acuerdo con el reporte interno de Gendarmería, lo hizo sin la vestimenta adecuada y sin un propósito claro, lo que generó aún más tensión.

Posteriormente, el subteniente le pidió a los gendarmes que lo acompañaran a otro sector, ya que los tomaría detenidos, pero estos se negaron, argumentando que su función de custodia no justificaba la detención.

El gendarme Curiñir relató que Garrido mantuvo una actitud amenazante, con su mano cerca del arma de servicio. El subteniente luego se dirigió al mesón de los funcionarios de salud y les informó que “nadie podía retirarse porque estaba en un procedimiento”.

“Corta el show”

Ante esto, el cabo segundo Valladares, quien lo acompañaba, le pidió que “cortara el show”, señalando que ya había sobrepasado los límites.

Al poco tiempo, se presentaron más carabineros, y Valladares le quitó el arma a Garrido antes de retirarse del lugar.

Minutos después, un oficial de Carabineros se disculpó por el incidente, explicando que Garrido había solicitado refuerzos argumentando que civiles armados estaban en el hospital, lo que ocasionó una emergencia que incluso provocó un accidente de tránsito.

Tras lo ocurrido, el teniente primero Hernán Robles Castro, de Gendarmería, se dirigió al hospital para corroborar los hechos y verificar la condición del interno. El mando regional de Gendarmería también ordenó tomar contacto con Carabineros para recabar más antecedentes.

El coronel Juan Escobar, jefe de la Prefectura, expresó estar al tanto de la situación y solicitó que se formalizara el reporte.

Finalmente, se instruyó a la Alcaide de Gendarmería a confeccionar un informe sobre el incidente, el cual será remitido al general Christian Brebi Sáez, jefe de la Cuarta Zona de Carabineros, para la correspondiente actuación.