La muerte de Alejandro Águila, el niño de 12 años que falleció durante una violenta encerrona en San Bernardo, sigue conmocionando al país.
Ahora, nuevos antecedentes revelados por Mega Investiga permitieron reconstruir los dramáticos momentos que antecedieron a la tragedia y la extrema violencia con la que actuó la banda responsable del crimen.
Cabe recordar que el crimen ocurrió durante la madrugada del pasado 23 de junio, cuando Alejandro regresaba a Santiago tras un viaje familiar a Argentina junto a su padre y una tía.
Sin embargo, cuando ya se encontraban en la comuna de San Bernardo, fueron interceptados por un grupo de delincuentes que concretó una encerrona.
Según los testimonios, el pequeño intentó descender del vehículo, pero quedó atrapado por el cinturón de seguridad y fue arrastrado por varios metros por el automóvil robado, perdiendo la vida.
El relato del padre
Este jueves, Mega Investiga dio a conocer las declaraciones entregadas por familiares y testigos presenciales ante los investigadores, testimonios que coinciden en describir el actuar particularmente violento de los asaltantes.
Según declaró el padre de Alejandro, todo ocurrió cerca de la 01:10 de la madrugada, cuando decidieron detenerse brevemente en la caletera de Avenida Presidente Jorge Alessandri para realizar un cambio de conductor.
Fue en ese instante cuando apareció la banda de delincuentes. “Se nos atravesó un vehículo de color blanco, del cual descendieron alrededor de seis sujetos, con sus rostros cubiertos con capuchas y cubre boca. Eran jóvenes de entre 17 y 18 años”, relató.
El hombre aseguró que tres de los delincuentes se dirigieron directamente hacia él y comenzaron a atacarlo.
“Dos portaban armas blancas tipo cuchillas (…) comenzaron a insultarme, me decían ‘ándate conchet…’ mientras me lanzaban cortes al cuerpo. Como yo sé defenderme, comencé a pelear con ellos, esquivando los cortes“, declaró.
Mientras intentaba resistir la agresión, otros integrantes del grupo abordaban a su cuñada, que en ese minuto quedó como conductora del vehículo.
“No lograba sacarse el cinturón”
De acuerdo con el testimonio del padre, Alejandro permanecía en el asiento trasero derecho y, producto del nerviosismo, no conseguió desabrocharse el cinturón de seguridad para escapar.
“Mi hijo estaba tratando de sacarse el cinturón de seguridad para bajarse del vehículo, pero debido a su nerviosismo no lograba sacarse el cinturón“, declaró.
Segundos después, uno de los delincuentes puso en marcha el automóvil.
“Corrí tras el vehículo con la intención de sacar a mi hijo, pero no pude alcanzarlo (…) solo pude ver que mi hijo iba arrastrándose desde la puerta trasera derecha”, recordó.
La tía del pequeño Alejandro entregó una versión similar a los investigadores. Según relató, fue golpeada y lanzada al suelo por los delincuentes antes de que estos huyeran con el auto.
“Mi sobrino intentó bajarse del vehículo por el costado derecho, pero no logró quitarse el cinturón de seguridad, quedando enganchado. El sujeto dio marcha al vehículo (…) siendo mi sobrino arrastrado“, declaró.
La mujer agregó que ambos corrieron desesperadamente detrás del automóvil mientras gritaban para que los delincuentes detuvieran la marcha.
“Corrimos detrás gritándoles que soltaran a mi sobrino, que estaba siendo arrastrado, pero no detuvieron la marcha“, relató.
Familia recibió misterioso llamado desde celular de Alejandro
Entre los antecedentes revelados por Mega Investiga también figura un intento por ubicar el teléfono celular de Alejandro.
Fue a eso de las 01:43 horas que la tía llamó lo llamó y, para su sorpresa, una persona contestó.
“Esa persona señaló que había encontrado el celular botado en una Copec“, declaró.
Según su testimonio, incluso un funcionario policial conversó con quien respondió la llamada y le solicitó entregar el dispositivo en una unidad policial. Sin embargo, poco después el teléfono dejó de responder y quedó apagado.
Para ese punto, la familia seguía sin saber qué había ocurrido con Alejandro.
La noticia más devastadora llegaría poco después, cuando ya se encontraban realizando las denuncias correspondientes.
“Le avisaron a mi cuñada que habían encontrado a mi hijo (…) y que mi hijo estaba fallecido“, declaró el padre.
Recordemos que por este brutal caso, seis jóvenes fueron detenidos: cuatro adultos y dos menores de edad. Todos quedaron sujetos a la medida cautelar más gravosa, ya sea prisión preventiva o internación provisoria, según corresponde.
No obstante, la investigación estableció que uno de los imputados —el que fue entregado por su padrastro— no habría participado directamente en la encerrona que terminó con la muerte de Alejandro, ya que se habría retirado a último minuto del denominado “tour delictual” que realizaba el grupo.
La investigación continúa para determinar con precisión la participación de cada uno de los involucrados en el crimen que terminó con la vida del menor de 12 años.