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Su exesposa, Mitzi Bustos, también lo denunció: las pruebas que pesan contra Francisco Huaquipán

los relatos de familiares que llevaron al exfutbolista Francisco Huaiquipán a prisión
Agencia UNO

El 4 de noviembre, a las 20:00, detectives de la Brisex, la brigada de la PDI que investiga delitos sexuales, detuvieron al exfutbolista Francisco Huaiquipán, de 48 años, en el Estadio Municipal de Los Vilos. Antes de llevárselo, le preguntaron si quería llamar a algún familiar. Respondió que no.

Hoy el exjugador de Colo Colo está en prisión preventiva en Santiago Uno. Está imputado por violación y abuso sexual reiterado contra menores de edad. La Fiscalía sostiene que los hechos comenzaron en 2009 y se extendieron hasta 2023, según detalla La Tercera, que tuvo acceso a los testimonios que sustentan la causa.

La primera denunciante: una declaración de 55 minutos

Todo partió el 13 de diciembre de 2025. Ese día, una familiar del deportista llegó a la Brigada de Investigaciones Criminales de la PDI y relató durante 55 minutos hechos ocurridos entre 2014 y 2018 en San Joaquín. Dijo que Francisco Huaiquipán había sido su entrenador de fútbol cuando ella tenía 11 años y habló de abusos sexuales e incluso violación. Explicó que quería “cerrar un ciclo”.

La denuncia, precisa el medio, no surgió al azar, sino después de varias revelaciones dentro de la familia, que quedaron registradas en declaraciones tomadas por la PDI.

El 21 de diciembre se sumó la excónyuge del exfutbolista, Mitzi Bustos, quien dijo estar separada definitivamente de él desde julio de 2025. Su relato dio a conocer a otras dos posibles víctimas y, quizás, a una tercera.

Un día después de la primera denuncia, la Fiscalía Metropolitana Sur ordenó diligencias, sobre todo tomar declaración a las posibles víctimas.

Por la naturaleza del caso, se omitieron datos que permitan identificar a las víctimas.

Los relatos de las denunciantes contra Francisco Huaiquipán

El 5 de enero de 2026, la PDI volvió a interrogar a la primera denunciante. Contó que Francisco Huaiquipán visitaba su casa, a veces con su entonces esposa y a veces solo, y que solía ir los lunes, cuando ella estaba sola. Allí, afirmó, ocurrieron las agresiones. Dijo que no supo qué hacer ni qué decir porque, en esa época, él era muy conocido y una figura pública.

Según su relato, un día lo encaró y le advirtió que contaría a su familia si no paraba, tras lo cual las agresiones cesaron. También dijo que a los 12 años él intentó abusar de ella en un camarín, durante un entrenamiento. Agregó que después bajó su rendimiento escolar y se acercó a las drogas, y que decidió hablar cuando vio que su madre estaba enfermando.

Otra denunciante dijo haber conocido a Huaiquipán a los 14 o 15 años. Según su testimonio, los abusos empezaron a los 16, dentro de un inmueble de San Joaquín, y describió dos violaciones, la última cuando tenía 21.

Una tercera mujer declaró por teléfono el 22 de enero. Afirmó que el primer hecho ocurrió a los siete años, en una piscina, cuando él le ofreció enseñarle a nadar y le hizo tocaciones. Sostuvo que la primera violación fue en 2010, a los 15 años, y que él le habría dicho: “Vas a hacer una desgracia familiar si cuentas”. Según ella, también la amenazó con que le pasaría algo en la calle si hablaba. Hoy tiene 27 años.

La reunión familiar y la defensa

El padre de la primera denunciante también declaró. Recordó que en un juego de amigo secreto a su hija le tocó Huaiquipán y ella se descompensó. En un cumpleaños en un restaurante, cuando ella tenía 24 años, se metió bajo la mesa al verlo llegar. Después de ese episodio, la joven reveló haber sido víctima de abusos.

Vino entonces una reunión familiar en que seis personas lo encararon. “Entre todos lo enfrentamos. Pero él no negó todo y nunca se defendió. […] Finalmente, entre la trifulca que se generó, para no provocar un daño mayor, decidí darle cinco segundos para que desapareciera de nuestras vidas”, se lee en uno de los testimonios.

Bustos, en su declaración del 8 de enero, recordó que le pidió a su pareja ir a la casa de su madre porque había un problema que resolver. Según ella, él solo dijo que todo era mentira y luego sostuvo que sus familiares querían “perjudicarlo”. La relación se hizo insostenible y se separaron.

Meses después, Huaiquipán se fue a vivir a Quilimarí, en la Región de Coquimbo, donde administraba canchas de fútbol y jugaba en el club amateur Los Pingüinos FC de Los Vilos. En diciembre de 2024, Bustos supo de otra familiar cercana que habría sido víctima y volvió a enfrentarlo. La respuesta fue la misma: “Mitzi, es todo mentira”.

Su defensor, Darío Guajardo, afirma que Huaiquipán es “totalmente inocente”. Critica que la Fiscalía solo tenga prueba testimonial y que no se haya hecho una contramuestra, una segunda comprobación que pueda validar los relatos. El imputado, por su parte, niega cualquier acto sexual.

La causa sigue en curso y, por ahora, la discusión se concentra en cuánto peso tienen los testimonios reunidos por la PDI y la Fiscalía frente a la negativa del exfutbolista.