Someten a cuestionadas frutillas con “chocolate” a fuego directo… y esto pasó
Una nueva fiscalización encendió las alertas este miércoles en El Tabo, región de Valparaíso. por las irregularidades halladas en las populares frutillas bañadas con “chocolate”.
Esta semana surgieron dudas sobre la verdadera composición de su cobertura, ya que todo apunta a que no se trataría de chocolate. Incluso se habló de cera.
Aunque se confirmó que la fruta corresponde efectivamente a frutillas, todavía no existe claridad respecto al producto con el que las recubren, lo que generó preocupación entre las autoridades y veraneantes.
El director de Seguridad Pública de El Tabo, Pedro Rodríguez, abordó la situación y explicó que los equipos municipales iniciaron las fiscalizaciones el 15 de diciembre del año pasado.
Desde entonces, han revisado más de 600 kilos de frutillas en la comuna y la conclusión es cada vez más clara.
“Nosotros hemos realizado algunas pruebas y tenemos alguna presunción de que estas frutillas no son de chocolate. Una, es que tapan las frutillas y no sabemos en qué condición están, tienen pelos, diferentes cosas”, señaló.
“Además, las hemos expuesto a temperatura al sol y no se derriten. Por lo tanto, la presunción se mantiene de que es un producto que no sabemos de dónde ha sido manipulado”, afirmó.
Aplican fuego directo a frutillas con “chocolate”… y no se derrite
Las dudas crecieron luego de una prueba registrada en imágenes obtenidas por T13.
En el registro se observa cómo fiscalizadores aplicaron fuego directo con un encendedor sobre la cobertura.
Lejos de derretirse como lo haría el chocolate tradicional, el producto desprendió un olor similar al plástico quemado y cambió de color, pasando de un tono habitual a un café muy oscuro. Este comportamiento reforzó las sospechas.
Ante este escenario, Rodríguez confirmó que las frutillas decomisadas fueron enviadas a un laboratorio para determinar con exactitud de qué está hecha la cobertura y por qué no se derrite bajo el sol.
También se logró establecer que el producto llega a la zona en dos o tres camionetas y que una persona se encarga de distribuirlo entre los comerciantes que se instalan en la playa.