El fenómeno de las rifas organizadas por influencers en redes sociales volvió a instalarse en el debate público, luego de que un reportaje de Reportajes Teletrece expusiera cómo operan estos sorteos millonarios, protagonizados por figuras como Naya Fácil y Arturo Vidal.

Según el informe, estos concursos se mueven en un verdadero “vacío legal”, generando millonarias ganancias y, al mismo tiempo, múltiples cuestionamientos.

Autos de lujo, propiedades e incluso cirugías estéticas forman parte de los premios que se promocionan a través de plataformas como Instagram, TikTok y Facebook. Sin embargo, expertos advierten que se trata de un negocio difícil de fiscalizar y que, en muchos casos, podría no ajustarse a la normativa vigente.

El caso de Naya Fácil: críticas y denuncias

Uno de los ejemplos más comentados es el de Naya Fácil, quien ha realizado diversas rifas dirigidas a sus seguidores, conocidos como “facilines”.

En enero, la influencer sorteó una camioneta Suburban avaluada en más de $60 millones, vendiendo cada número a $3.500.

El proceso generó polémica luego de que miles de compradores quedaran fuera del sorteo.

Incluso, algunos denunciaron que nunca recibieron el correo con su número de participación. Frente a las críticas, la influencer reconoció errores en la organización.

“Se cometió un error en la rifa que estamos tratando y trabajándolo a full. Mi equipo se está ocupando a full para poder darles una pronta solución. Nos vamos a comunicar con cada uno por correo para dar la pronta solución”, explicó en sus redes sociales.

De acuerdo a las estimaciones, Naya habría vendido más de 93 mil números, alcanzando ganancias cercanas a los $327 millones. Como medida compensatoria, realizó un nuevo sorteo para quienes quedaron fuera, con un vehículo avaluado entre 10 y 14 millones de pesos.

Pese a esto, el Servicio Nacional del Consumidor ha registrado 15 denuncias en su contra durante lo que va de 2026.

Un negocio en la mira legal

El debate no solo apunta a la transparencia de estos concursos, sino también a su legalidad.

El académico Juan Ignacio Contardo, profesor de Derecho Civil de la Universidad del Desarrollo, fue claro al respecto.

“Estas son apuestas que son irregulares en el derecho chileno. Las apuestas regulares se hacen en el casino, en la lotería, con estas personas que son jurídicas y que perciben fines no lucrativos y de beneficencia, pero las demás apuestas y las demás rifas son ilegales”, explicó.

“A pesar de que son ilegales y que son prácticamente imposible fiscalizarlas, la gente más bien confía en la buena voluntad de quien recibe la apuesta”, añadió.

La respuesta de la influencer

Aunque el equipo de Reportajes intentó obtener la versión directa de Naya Fácil, no logró contacto con ella. Sin embargo, su abogada, Francisca Henríquez, entregó un comunicado, señalando que existe una investigación en curso del Servicio de Impuestos Internos.

“Queremos manifestar a todos nuestros seguidores y público en general, que en cada concurso o actividad siempre se han tomado todas las medidas de resguardo de los derechos e intereses de cada uno, otorgando la mayor transparencia y claridad acerca de las operaciones y actividades realizadas”, indicó.

Más tarde, a través de redes sociales, Naya Fácil contó que estaba al tanto del reportaje “hace cerca de una semana y media. No quise salir, porque sé que estos reportajes los sacan de contexto”, por eso “no quise salir en televisión”.

“Como ustedes saben, hace años me dedico a las rifas. Me llama mucho la atención que hagan este reportaje sin tener mayor conocimiento de cómo funcionan. Yo tengo todos mis impuestos al día, cada persona que compra un ticket en mi rifa, les llega su respectiva boleta, lo que significa que se está pagando impuesto por cada ticket”.

“No tengo nada que esconder porque las rifas que yo hago son reales, salen personas reales, pago los impuestos dentro del vacío legal que tienen, bajo la transparencia que se puede, pero no es nuestro problemas que no haya leyes”

El modelo de Arturo Vidal

Por su parte, Arturo Vidal también incursionó en este tipo de iniciativas con “El sorteo del King”, donde se ofrecieron cinco vehículos de alta gama como premios.

En este caso, la organización estuvo a cargo de una empresa, mientras el futbolista participó como rostro de la campaña.

El académico Contardo advirtió que este modelo tampoco estaría exento de cuestionamientos legales. “No lo puede hacer, de acuerdo con la legislación actual, una persona prometiendo que parte de esos ingresos van a ser destinadas o para un fin de beneficencia”, sostuvo.

Desde el Servicio de Impuestos Internos, el jefe de Fiscalizaciones Especiales, Sergio Musa, explicó que estas prácticas han ido mutando.

“Hoy las páginas de influencers ya están sacando un poquito la palabra rifa, venta de stickers, cupones. Hay algunos que compran el bien o son propietarios del bien y rifan, otros que están a nombre de alguien y ellos más bien promocionan este tipo de operación”, detalló.

Ni Arturo Vidal ni la empresa involucrada entregaron declaraciones al reportaje.