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Un presunto caso de delitos sexuales contra una adolescente fue descubierto tras recuperarse un teléfono móvil robado en un colegio. La joven reconoció el dispositivo en manos de otra alumna, revelando conversaciones e imágenes de carácter sexual. Tras una investigación se determinó que la adolescente habría sido víctima de abusos desde los 13 años, presuntamente por el conviviente de su madre. Asimismo, se descubrió un vínculo sentimental con un profesor del mismo establecimiento. La PDI realizó la captura de ambos imputados, un ciudadano peruano de 34 años y un chileno de 36, en Alto Hospicio y Copiapó, respectivamente.
Un presunto caso de delitos sexuales contra una adolescente quedó al descubierto tras la recuperación de un teléfono móvil que había sido sustraído desde un colegio.
El caso comenzó el año pasado, luego de que una estudiante denunciara el robo de su teléfono al interior del establecimiento donde estudiaba, detalló BioBioChile.
Tiempo después, la joven reconoció el dispositivo en poder de otra alumna del mismo recinto y alertó a funcionarios del lugar. Tras comprobar que se trataba del aparato denunciado como sustraído, este quedó retenido en inspectoría.
Durante la revisión del celular se detectaron conversaciones e imágenes de carácter sexual que levantaron sospechas sobre una posible vulneración de derechos contra la adolescente que mantenía el equipo y que, en ese momento, tenía 15 años.
A partir de este hallazgo se inició una investigación que, según los antecedentes recopilados por la PDI, permitió establecer que la joven habría sido víctima de abusos desde los 13 años.
El presunto responsable sería quien en esa época era conviviente de su madre.
Además, las diligencias determinaron que, cuando fue encontrado el teléfono, la adolescente mantenía un vínculo sentimental con un profesor del mismo establecimiento educacional al que asistía.
Finalmente, detectives de la PDI concretaron la captura de los dos adultos en Alto Hospicio y Copiapó. Se trata de un ciudadano peruano de 34 años y un chileno de 36.