Revelan que gendarme de Punta Peuco prestaba su celular a condenado por violaciones a DD.HH.
Un nuevo antecedente salió a la luz en medio de la investigación que destapó una amplia red de corrupción al interior de Gendarmería, la que operaba facilitando el ingreso de objetos prohibidos a distintos recintos penitenciarios a cambio de dinero. Esta vez, la revelación apunta al penal Punta Peuco y a un condenado por violaciones a los derechos humanos.
Durante las jornadas de formalización realizadas en el Duodécimo Juzgado de Garantía de Santiago, la fiscalía expuso que el gendarme Humberto Sandoval Pino prestó su teléfono celular a Gerardo Godoy García, ex agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y teniente coronel de Carabineros en retiro, quien cumple condenas que suman cerca de 80 años de cárcel por delitos vinculados a la Operación Colombo, detalló BioBioChile.
Sandoval Pino figura entre los 47 funcionarios penitenciarios y 23 civiles formalizados tras una extensa investigación del Ministerio Público. De acuerdo con los antecedentes, el gendarme ayudaba a ingresar elementos prohibidos a recintos penales, actuando en coordinación con diversas organizaciones criminales, entre ellas Los Colombia, Las Bolivianas, Los Mario Soto, además de la célula de Luis Olivos y la de Maribel Lara. Estas acciones se habrían desarrollado principalmente durante su permanencia en el penal Santiago 1.
Sin embargo, el fiscal Sergio Soto, jefe de Focos Penitenciarios, reveló un nuevo episodio que involucra a Sandoval durante su paso por Punta Peuco. Fue en la décima jornada de formalización cuando el persecutor respondió a los argumentos de la defensa del gendarme, que había sostenido que no correspondía la prisión preventiva, ya que su representado ya no trabajaba en Santiago 1 y no existía riesgo de reiteración.
Al respecto, Soto afirmó que el peligro que representaba Sandoval iba más allá de un solo recinto penitenciario. Según detalló, la carpeta investigativa incluye una conversación telefónica interceptada al celular del propio gendarme. “En la conversación telefónica que se logró captar, se logró individualizar a quienes participaban”, señaló el fiscal, precisando que se trataba de Gerardo Godoy García y su hija.
De acuerdo con antecedentes citados en la investigación, Sandoval no habría prestado su teléfono en una sola oportunidad. “Se transformó en una especie de call center respecto de los condenados, facilitándoles los teléfonos”, sostuvo el fiscal, mientras el Ministerio Público aún busca establecer con quiénes se realizaron las otras llamadas.
Soto también recalcó que existen pruebas concretas que vinculan al gendarme con la red criminal de Santiago 1, entre ellas el registro de 13 transferencias realizadas por integrantes de la banda Los Colombia.
Finalmente, el pasado 30 de diciembre, el juez Francisco Javier Ramos acogió la solicitud del Ministerio Público y decretó la prisión preventiva para 42 gendarmes y 20 civiles, considerando la gravedad de los hechos investigados.