La falla geológica de San Ramón, ubicada entre los ríos Mapocho y Maipo, es una amenaza latente para más de tres millones de personas que serían afectadas ante un eventual sismo.
Recordemos que cruza seis comunas de la RM: Vitacura, Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto. Y está ubicada a 10-12 kilómetros bajo la superficie, permaneciendo inactiva durante 8.000 años.
Así, su potencial devastador ha impulsado una serie de reformas urgentes en la planificación urbana de Santiago.
En este sentido, Claudio Orrego, gobernador de la RM, anunció una crucial reforma del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS).
Según información que recogió La Tercera, esta incluye por primera vez regulaciones específicas sobre la falla de San Ramón.
Esta modificación busca restringir nuevas construcciones en la zona de riesgo.
La reforma, que se discute en el CORE, implicará una inversión de $3.000 millones en estudios para la correcta planificación y ordenación del territorio.
“Este año se cumplen 30 años del Plan Regulador Metropolitano de Santiago, y en el intertanto no ha tenido ninguna modificación integral“, explicó Orrego.
El proyecto tiene como objetivo realizar un levantamiento aerofotográfico detallado de toda la RM. Así planificar el desarrollo urbano en los próximos 30 años, integrando principios de equidad territorial, sustentabilidad ambiental y resiliencia ante desastres naturales.
La necesidad de esta regulación se hizo evidente tras un informe de la Cámara de Diputados, que alertó sobre el peligro de continuar construyendo sobre la falla de San Ramón.
“Frente a eso, creemos que la manera de abordarlo seriamente es a través del instrumento de planificación territorial que tenemos, y eso coincide con que lo queremos actualizar integralmente, porque ya no resiste más actualizaciones parche”, manifestó Claudio Orrego.