El arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, emplazó directamente a las grandes tiendas a respetar el carácter del Viernes Santo, cuestionando las presiones que —según afirmó— estarían recibiendo trabajadores para cumplir funciones en esa fecha.
En conversación con 24 Horas, el cardenal advirtió que ya elaboraron una declaración formal ante el escenario.
“En el comité permanente acabamos de escribir una declaración. Se me han acercado muchos sindicatos que están muy preocupados porque ya los están presionando mucho para que vayan a trabajar, y me parece, sinceramente, que es una miopía de parte de las grandes empresas impresionante”, indicó.
En ese contexto, comparó el trato del feriado en distintos sectores, enfatizando que colegios, bancos y universidades sí lo respetan: “¿Por qué la empresa no lo va a respetar?”.
Bajo esa lógica, criticó el modelo actual, asegurando que “lo que mueve a la sociedad es el lucro, la competencia y el consumo”, lo que calificó como “una pésima señal”.
Cuestionamientos de Chomalí por impacto social ante Viernes Santo
El líder religioso fue más allá y planteó una crítica de fondo al sistema, señalando que este tipo de decisiones profundizan desigualdades.
“Además, hay que ser honestos, seamos sinceros: quienes van a trabajar son los más pobres. Para los demás es un fin de semana largo y ahí también se produce una injusticia”, concluyó, insistiendo en que el comercio debería cerrar sus puertas en señal de respeto hacia sus trabajadores.
Empresariado toma distancia
Desde el mundo empresarial, en tanto, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, abordó el tema tras reunirse con el ministro del Trabajo, Tomás Grau.
La dirigente marcó diferencias con lo planteado por Chomalí y defendió la postura del sector, consignó Emol.
“Ese es uno de los temas que se trató hoy día (con el ministro) y nos preocupa que haya feriados irrenunciables”, señaló, agregando que estas jornadas generan “una merma muy importante no solo para la actividad del comercio, sino también para sus colaboradores, y generan incentivos para que la preferencia de consumo de las personas se canalice a través de la informalidad”.
En esa línea, reforzó la posición del gremio: “Nosotros abogamos porque se elimine la irrenunciabilidad de esos días, de aquellos que existen, y que no se sumen otros más”.