El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió destituir a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, poniendo fin a una gestión marcada por polémicas políticas y cuestionamientos públicos en los últimos meses.

La exautoridad había estado bajo fuerte escrutinio por su rol en las agresivas redadas migratorias impulsadas por la Casa Blanca, además de controversias por una campaña publicitaria de su departamento que, según reportes, habría sido adjudicada sin licitación.

Pero, ¿quién es Kristi Noem? La exsecretaria nació el 30 de noviembre de 1971 en Watertown, en el estado de Dakota del Sur, y creció en un rancho familiar.

Inició su carrera política en la Cámara de Representantes estatal y más tarde llegó al Congreso de Estados Unidos, donde fue representante entre 2011 y 2019.

Ese mismo año hizo historia al convertirse en la primera mujer gobernadora de Dakota del Sur, cargo que ocupó hasta 2025. Durante su gestión destacó por una agenda conservadora centrada en la reducción de impuestos y por su controvertido manejo de la pandemia de COVID-19, cuando se negó a imponer confinamientos o el uso obligatorio de mascarillas.

Kristi Noem: cercana a Trump y figura clave en su política migratoria

La postura de la política originaria de Dakota del Sur durante la pandemia le valió el respaldo de Donald Trump, quien la consideró incluso como posible candidata a vicepresidenta en la campaña de 2024, aunque finalmente eligió a JD Vance.

Tras iniciar su segundo mandato en 2025, Trump la nombró al frente del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, donde se convirtió en una de las caras más visibles de la línea dura migratoria del gobierno.

Sin embargo, su gestión estuvo marcada por fuertes críticas, especialmente después de que calificara sin pruebas como “terrorista doméstico” a un ciudadano fallecido durante un operativo migratorio en Mineápolis.

En las últimas semanas, la presión política aumentó luego de revelarse que su departamento habría declarado una ‘emergencia’ fronteriza para justificar la adjudicación directa de una campaña publicitaria de 220 millones de dólares, vinculada al entorno de una exvocera de la institución.

A ello se sumaron cuestionamientos por la compra de seis aviones Boeing 737, incluido uno de unos 70 millones de dólares que podría haber sido utilizado para viajes oficiales.

También generó ruido político el supuesto romance con Corey Lewandowski, asesor cercano a Trump que, pese a no tener un cargo formal, habría actuado como una especie de jefe de gabinete en la sombra dentro del departamento.

La suma de controversias terminó por sellar la salida de Noem del gabinete de Trump, cerrando así un capítulo turbulento dentro de la administración republicana.