El tercer juicio contra Nicolás Zepeda por la desaparición y muerte de Narumi Kurosaki continúa sumando nuevos antecedentes. Este jueves, en el Tribunal de lo Criminal del Ródano, en Lyon, el acusado entregó una declaración que abrió nuevos cuestionamientos, especialmente por contradicciones respecto a versiones anteriores.

Según reportó desde Francia el periodista Roberto Cox, de Chilevisión, Zepeda reconoció por primera vez que viajó a Besanzón con el objetivo de encontrarse con Narumi, un elemento que no había sido mencionado en sus testimonios previos y que resulta clave en la investigación.

En esa línea, el chileno también relató un episodio ocurrido dentro de la habitación de la joven. “Estábamos viendo una película y alguien golpea la puerta y ella me dice de no hacer ruido y que luego me iba a explicar”, afirmó, en un pasaje que generó dudas en el tribunal.

Cuestionamientos por su reacción tras la desaparición

Uno de los puntos que más llamó la atención del magistrado fue la actitud de Zepeda luego de enterarse de la desaparición de Narumi. Pese a reconocer que ya tenía conocimiento de que la joven era intensamente buscada, aseguró que no intentó contactarse ni con ella, ni con su familia, ni con las autoridades.

“Cuando supe que había gente que la buscaba, lo primero que pensé es que ella le iba a escribir primero a su familia y no iba a ser yo la primer persona que ella iba a contactar”, explicó, generando nuevas interrogantes en la audiencia.

La nueva cronología que presentó Nicolás Zepeda

Durante su testimonio, el acusado reconstruyó una nueva línea temporal de los hechos. Indicó que llegó el 1 de diciembre a Besanzón y que pasó la noche dentro de su vehículo, estacionado frente a la residencia universitaria donde se encontraba Narumi.

Al día siguiente, afirmó que intentó contactarla sin éxito y que permaneció varios días durmiendo en el automóvil. “No tenía decidido cómo acercarme. No tenía los medios. Las comunicaciones estaban cortadas”, sostuvo, agregando que quedarse en el lugar le daba “más chances de encontrarla”.

Según su relato, el encuentro entre ambos ocurrió recién el 4 de diciembre, cuando —asegura— Narumi lo vio a la distancia y se acercó emocionada. Posteriormente, ambos se trasladaron a un restaurante a unos 50 kilómetros de la ciudad y luego permanecieron cerca de 30 horas juntos en la habitación de ella.

Zepeda aseguró que la madrugada del 6 de diciembre abandonó el lugar tras una discusión. “Narumi me pidió irme. Hay una discusión. Me despierto en la noche para ir al baño y ella se despertó. Retomamos una discusión que habíamos tenido. Ella me dice que lamenta lo que pasó…”, relató.

El acusado insistió en que la joven seguía con vida cuando él se retiró y que incluso ella le habría dicho que lo contactaría más adelante.

Un detalle que genera sospechas

Otro elemento que despertó dudas fue la supuesta compra de un pasaje de tren. Zepeda indicó que, tras dejar la residencia, condujo hasta Dijón y que, en ese trayecto, Narumi le pidió adquirir un ticket desde Besanzón. Sin embargo, este punto genera sospechas, considerando que la joven contaba con una tarjeta de estudiante que le permitía acceder a descuentos en ese tipo de viajes.

Finalmente, el chileno señaló que envió el pasaje por correo electrónico y que, desde ese momento, no volvió a tener contacto con ella. Luego viajó a Barcelona para reunirse con su primo y posteriormente regresó a Chile para, según sus palabras, “retomar” su vida.