Perdieron a su bebé en el parto en Talcahuano: Justicia ordenó millonaria indemnización a padres
Lo que debía ser uno de los momentos más importantes de sus vidas terminó en una tragedia que marcó para siempre a una familia. Una pareja perdió a su hija durante el trabajo de parto y, además, la madre debió someterse a una histerectomía debido a las graves complicaciones que sufrió durante el procedimiento médico.
Años después de los hechos, la justicia les dio la razón. Estas últimas horas, la Corte de Apelaciones de Concepción resolvió condenar al Servicio de Salud de Talcahuano y ordenó el pago de una indemnización de $40 millones al padre de la menor fallecida por concepto de daño moral.
Según informó Meganoticias, la decisión llegó luego de que el tribunal revisara los antecedentes del caso y revocara la sentencia emitida por el Primer Juzgado Civil de Talcahuano, que había rechazado la demanda presentada por el progenitor.
Según estableció el fallo unánime de la Cuarta Sala, el recinto asistencial incurrió en una falta de servicio durante la atención del parto, situación que terminó provocando la muerte de la bebé y severas consecuencias para la madre.
La maniobra prohibida que marcó el caso
Al analizar las pruebas, los magistrados concluyeron que la paciente enfrentó un trabajo de parto inducido y prolongado.
Durante ese proceso, el equipo médico aplicó la denominada maniobra de Kristeller, una técnica que consiste en ejercer una fuerte presión sobre el abdomen de la mujer para facilitar el nacimiento.
Sin embargo, el fallo recordó que este procedimiento está prohibido debido a los riesgos que implica.
“Se realizó la maniobra de Kristeller (aplicación de presión intensa en el abdomen), maniobra que está prohibida por sus riesgos asociados, como la rotura uterina y la muerte fetal, tal como ocurrió en el caso de ambos“, señala la resolución.
La Corte también concluyó que el hospital no actuó oportunamente frente a los factores de riesgo que presentaba la paciente.
El tribunal apuntó a una cesárea tardía
La sentencia sostiene que la madre padecía diabetes gestacional y que existían señales de pérdida de bienestar fetal que hacían necesaria una intervención distinta.
“La falta de servicio se configura al acreditarse que el Hospital no realizó la cesárea de forma oportuna pese a los factores de riesgo de la madre (diabetes gestacional) y a los signos de pérdida de bienestar fetal”, indica el fallo.
Para los jueces, tanto la demora en practicar la cesárea como la utilización de procedimientos médicos inadecuados provocaron el fatal desenlace.
“Esta omisión y el uso de procedimientos inadecuados o proscritos, fueron la causa directa de la muerte de la hija de los demandantes y de la posterior histerectomía de la madre”, agrega el documento judicial.
En primera instancia, el padre de la menor no había obtenido una reparación, ya que su demanda fue rechazada. Sin embargo, la Corte de Apelaciones revirtió esa decisión y reconoció el daño moral sufrido tras la pérdida de su hija.
“El daño moral de un padre ante la muerte de un hijo por negligencia médica es un hecho que surge de los supuestos objetivos del vínculo familiar y la magnitud de la pérdida”, sostiene la resolución.
Por ello, el tribunal fijó una indemnización de $40 millones, monto que consideró acorde con el sufrimiento experimentado y coherente con otros casos similares resueltos por la misma Corte.