Un pequeño cartón con información básica. Así luce el carnet de inoculación que otorga el Ministerio de Salud a quienes hayan sido vacunados contra el COVID-19.
Pese a su simpleza, el documento podría convertirse en una herramienta clave para poder realizar actividades en pandemia, tal como asistir a cines, eventos deportivos o incluso viajar.
Al menos así ocurre en países top en materia de inoculación, como Israel, donde recientemente el certificado de vacunación se transformó en un pase digital de acceso a gimnasios y espectáculos exclusivo para los vacunados.
Así las cosas, surgen dudas en Chile. ¿Es necesario contar con un carnet de vacunación más robusto? ¿Podría llegar a ser un requisito para viajes o la realización de ciertas actividades cotidianas en el futuro? ¿Qué dice la experiencia internacional?
Especialistas en el área de la salud discuten sobre la naturaleza de este carnet y las diferentes implicancias de que éste pueda ser exigido a futuro como una suerte de pasaporte sanitario.
Solo para informar
Pese a que Israel ya puso en marcha el nuevo sistema de pase digital exclusivo para los inoculados, en Chile aún no existe una definición al respecto. Incluso, hay quienes son críticos con la medida adoptada en ese país.
Por ejemplo, para el director del magíster en Salud Pública de la Universidad Católica, Jaime Sapag, es fundamental primero “entender cuál va a ser el objetivo de este carnet”, antes de “definir qué tiene que tener un carnet de vacuna”.
En esa línea, el experto indica que si su objetivo es sólo informar a la persona o recordar respecto a la fecha de la dosis siguiente, no tiene por qué ser un producto muy elaborado. Aunque de todos modos, se abre a la posibilidad de que algo así pueda ser requerido en algunas instancias más allá del sistema de salud.
Por su parte, Claudio Castillo, académico del magíster en Salud Pública de la USACH, explica que en Chile existe hace años un Registro Nacional de Inmunizaciones (RNI), el cuál lleva la cuenta de las inoculaciones en el país.
“Desde esa perspectiva, hay una facilidad dado este registro nacional que ya existe”, sostiene.
Según detalla, en Chile está este carnet en papel que se entrega, sin embargo, la información oficial es la que se registra de manera electrónica en el Registro Nacional de Inmunizaciones.
Opinión similar es la que tiene Jaime Cerda, profesor asociado de la facultad de medicina de la Universidad Católica, quien se suma a lo mencionado por Castillo.
El profesional señala que el carnet tiene la información esencial para que la persona pueda orientarse, y recalca que “al menos en Chile, no todo termina en el carnet”.
“Existe un sistema computacional donde se va registrando a las personas”, asevera.
Y añade: “Nuestro programa nacional de inmunizaciones, no sólo en torno a esta vacuna sino que en general, es un plan tremendamente exitoso, bien organizado, ordenado, que suministra vacunas seguras, eficaces y gratuitas para las personas”.
¿Un pasaporte para viajes?
Una de las principales interrogantes es si el carnet de vacunación en Chile podría llegar a ser requerido para viajar dentro o fuera del país.
Si bien aún no existe información oficial en torno al tema, y el Ministerio de Salud no ha tomado una decisión al respecto, Claudio Castillo es claro en torno a las consideraciones éticas que esto implicaría.
“Hay que tener mucho cuidado respecto de las iniciativas sobre pasaporte sanitario, es decir, que un carnet de vacunación implique la autorización para realizar viajes internacionales o acceder a actividades culturales, deportivas o incluso restaurantes, como se está planteando en Dinamarca o en otros países” señala.
“Hay un grupo de la población que, aunque desee vacunarse, no lo va a poder hacer. Estamos hablando de los menores de 16 años, de las embarazadas, y de algunas personas que tienen historial de anafilaxis o de algunas enfermedades específicas”, advierte.
En esa misma línea, también existen ciertas implicancias éticas y de protección de la privacidad que inciden en que éste no sea un tema ligero.
Para Jaime Sapag, es esencial que se evite cualquier vulneración de derechos respecto a este carnet, y que pueda implicar eventuales casos de discriminación por su mal utilización.
“¿Cuáles son los límites del uso de esta información? ¿Cuál es el alcance de esta información”, reflexiona.