En Rusia un macabro caso salió a la luz pública luego de que una pareja fuera detenida acusada de cometer canibalismo.

La policía habría encontrado partes de cuerpo humano y piel en todo el domicilio ubicado en el sur de ese país, aunque lo realmente impactante son las fotografías que se hallaron.

[leetambien]https://www.pagina7.cl/notas/actualidad/nacional/2017/09/25/detienen-a-jovenes-acusados-de-robar-al-interior-de-casino-de-la-universidad-de-concepcion.shtml[/leetambien]

En una de ellas, aparece la cabeza de una de las víctimas en un plato y rodeada de naranjas. Aunque esta no es la única, ya que en otra imagen se ve a uno de los sospechosos con la mano cortada de otra persona en la boca.

La tercera captura mostraría partes de un cuerpo humano en un frasco con un líquido, que se sospecha sería para mantenerlos en ‘conserva’.

El acusado de 35 años, llamado Dmitry Bakshaev, habría confesado a la policía que en 1999 habría empezado a comer humanos, mismo año en que se tomó la fotografía de la cabeza en un plato.

De acuerdo al Comité de Investigación de Rusia que examina los crímenes graves, su esposa de 42 años, Natalia, también fue detenida, ya que encontraron como evidencia restos humanos en la nevera, el congelador y también en el sótano, según consigna el medio inglés Metro.

El detalle indica que en el domicilio había siete paquetes de carne humana congelada, más otros restos conservados en jarras. También hallaron 19 restos de piel humana, que había sido ‘eliminada’ de personas muertas.

Uno de los datos importantes, es que en una bolsa con los restos de una de las victimas, se encontró una de sus pertenencias.

Pero eso no es todo, ya que también fue encontrado un teléfono con ‘selfies’ de un hombre con partes de un cuerpo humano. La asistente principal del jefe del Comité de Investigación de Krasnodar, Natalia Smyatskaya, la mujer no ha sido identificada aunque sí se presume que habría tenido 35 años.

La pareja habría utilizado una droga para ‘golpear’ a sus víctimas y sus vecinos habrían señalado que el olor se podía sentir desde el exterior de la escuela de aviación de la región de Krasnixar, donde residían.

El trabajador que encontró el teléfono con las fotografías, indicó que “cada vez que intentábamos entrar en su habitación, comenzaba a gritar y llorar. Natalia es una mujer escandalosa, agresiva, así que no nos arriesgamos”.