Ojo con las promos: Sernac fiscaliza descuentos ligados a tarjetas del retail
El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) puso la lupa sobre el retail financiero en Chile y anunció una nueva fiscalización enfocada en las tarjetas de crédito y servicios asociados a grandes casas comerciales, especialmente en lo relacionado con descuentos vinculados a medios de pago propios.
Ante esto, el organismo revisará el actuar de distintas empresas a lo largo del país. En concreto, la fiscalización considera a Falabella y Tottus con su tarjeta CMR; Paris y Jumbo con la tarjeta Cencosud (CAT); y Ripley con la Ripley Mastercard (CAR). La medida busca verificar que estas compañías cumplan con la normativa vigente en materia de información al consumidor.
El foco principal apunta a una exigencia clara de la ley: cuando una tienda ofrece descuentos asociados a su propio medio de pago, debe exhibir también el precio al contado con un tamaño, visibilidad y contraste igual o superior al de la promoción. De esta manera, los consumidores pueden tomar decisiones informadas y comparar correctamente las alternativas disponibles.
Fiscalización desde el Sernac
Desde el Sernac explicaron que esta fiscalización se inició luego de detectar posibles incumplimientos. Según indicaron, “decidieron realizar la fiscalización luego que tomaran conocimiento que algunas empresas del retail estarían exhibiendo sus precios con el medio de pago propio sin ajustarse a las especificaciones normativas de la Ley N° 19.496”.
La preocupación del organismo no es nueva. Durante 2025 ya llevaron a cabo procesos similares, donde lograron confirmar brechas en el cumplimiento de la normativa. En ese contexto, incluso presentaron un juicio de interés general contra el proveedor de la tarjeta ABC, lo que marcó un precedente en esta materia.
En ese escenario, el Sernac advirtió que las empresas que no respeten la ley se exponen a sanciones relevantes. En caso de detectar infracciones y realizar las denuncias correspondientes ante la justicia, las multas podrían alcanzar hasta 1.500 UTM, es decir, más de $100 millones.
A través de un comunicado, la entidad también recordó un punto clave: las empresas que ofrecen productos o servicios financieros no pueden restringir ni condicionar la compra de bienes o servicios exclusivamente al uso de un medio de pago administrado por ellas mismas, por una empresa relacionada o por una sociedad de apoyo al giro.
Eso sí, el organismo aclaró que los proveedores sí pueden ofrecer descuentos o beneficios asociados a sus propios medios de pago, siempre que cumplan con la normativa.
En ese sentido, cuando se trate de compras en cuotas, las empresas deben informar de manera clara el costo total del crédito, permitiendo así una mayor transparencia para los consumidores.