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La llegada de Trinidad Steinert al Ministerio de Seguridad Pública generó controversia en la Policía de Investigaciones al enviar un oficio reservado solicitando información detallada sobre funcionarios de la Brigada Antinarcóticos de Tarapacá que participaron en la investigación del “Clan Chen”. Este requerimiento buscaba reconstruir el desempeño de los detectives en una causa que Steinert lideró como fiscal regional, relacionada con delitos de lavado de activos y operaciones financieras irregulares a nivel internacional. Además, la ministra pidió la salida de la subdirectora de Inteligencia, Crimen Organizado y Seguridad Migratoria, Consuelo Peña, sin explicaciones públicas claras, generando interpretaciones y cuestionamientos internos en la PDI. Steinert también habría intentado acceder a información relacionada con una investigación que involucra al hijo de la exsubdirectora, generando más controversia y cuestionamientos legales.

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La llegada de Trinidad Steinert al Ministerio de Seguridad Pública no pasó inadvertida al interior de la Policía de Investigaciones.

Todo se originó, luego de una serie de decisiones adoptadas en sus primeros días en el cargo comenzaron a generar inquietud y lecturas cruzadas dentro de la institución.

A pocas horas de asumir, la ministra envió un oficio reservado al director general de la PDI, Eduardo Cerna

¿Qué se sabe sobre el cuestionado oficio de la ministra Steinert?

En ese contexto, la autoridad solicitó información detallada sobre funcionarios de la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado (BRIANCO) de Tarapacá que participaron en la investigación del denominado ‘Clan Chen‘.

De acuerdo a lo informado por BioBioChile, el documento no solo pedía identificar a los detectives involucrados, sino también explicar sus traslados, nuevas destinaciones y eventuales antecedentes administrativos.

En los hechos, el requerimiento apuntaba a reconstruir el desempeño completo de quienes participaron en una causa que la propia Steinert encabezó previamente como fiscal regional.

Bajo ese escenario, el foco del oficio se conecta directamente con una de las indagatorias más complejas desarrolladas en el norte del país.

Recordemos que el caso ‘Clan Chen’ involucró delitos como lavado de activos y operaciones financieras irregulares, con alcance internacional.

Según explicó la investigación, la causa implicó operativos relevantes, incluyendo diligencias en la Zona Franca de Iquique, y movilizó equipos especializados de la PDI.

Sin embargo, esos procesos también provocaron que la institución realizara ajustes internos en los equipos de trabajo, cambios que hoy vuelven a quedar bajo revisión.

Antecedentes claves del caso

Paralelamente, y dentro de la misma semana, la ministra solicitó la salida de la subdirectora de Inteligencia, Crimen Organizado y Seguridad Migratoria, Consuelo Peña.

Por su parte, fuentes conocedoras del proceso indicaron a La Radio que la petición se realizó de forma directa y sin mayores explicaciones públicas.

Sumado a esto, mencionaron que tampoco se aclaró si la decisión respondía a una instrucción del presidente, considerando que la normativa vigente establece su rol en la permanencia del alto mando policial.

Aunque la medida buscaba ejecutarse de inmediato, la concreción se postergó debido a que la entonces subdirectora se encontraba en Arica liderando operativos en una zona considerada crítica.

Finalmente, la comunicación formal se realizó al día siguiente a través de los canales institucionales.

En paralelo, al interior de la PDI comenzaron a circular distintas interpretaciones sobre estas decisiones.

Algunas versiones apuntan a que los cambios podrían vincularse a evaluaciones pendientes sobre la investigación en Tarapacá.

Un caso que genera incomodidad

En tanto, fuentes policiales afirmaron que las modificaciones realizadas en su momento respondieron a criterios operativos destinados a resguardar el avance de la causa.

No obstante, esos movimientos habrían generado incomodidad, particularmente por el alejamiento de un funcionario cercano a la entonces fiscal.

A esto se suma un antecedente adicional que también forma parte de las consultas realizadas por la autoridad, pues la ministra habría intentado acceder a información relacionada con una investigación que involucra al hijo de la exsubdirectora.

El caso se remonta a diciembre de 2025, cuando dicha persona quedó en calidad de testigo en una causa por tráfico de drogas, lo que llevó a que el Ministerio Público derivara las diligencias a Carabineros para evitar conflictos de interés.

Cabe señalar que las gestiones para obtener antecedentes de ese proceso también han generado cuestionamientos, considerando las restricciones legales que existen respecto a causas en curso.

Hasta ahora, no existe una versión pública por parte de la ministra Steinert ni de su equipo tras ser contactada por el citado medio. Según explicó su área de comunicaciones, las consultas serían canalizadas, lo que finalmente no ocurrió.