Nueve meses de trabajo quedaron reducidos a cenizas en cuestión de minutos para una familia de Lirquén, en la comuna de Penco, que sufrió por segunda vez en menos de un año la pérdida total de su vivienda producto de un incendio.
Se trata de María Zabala, Juan Aguilera y sus hijos, quienes durante el verano ya habían quedado damnificados por el megaincendio que golpeó a la localidad y destruyó centenares de viviendas en la provincia de Concepción.
Desde entonces, el matrimonio había dedicado sus esfuerzos a levantar nuevamente su casa. Sin embargo, cuando prácticamente habían terminado la reconstrucción, un nuevo siniestro los obligó a comenzar otra vez desde cero.
“Llevábamos 9 meses sin parar de construir, habíamos terminado ya todo, pensábamos que íbamos a descansar”, relató María.
Familia de Lirquén relató cómo comenzó el nuevo incendio
El segundo incendio ocurrió durante la noche del sábado 12 de septiembre, en la población Los Pescadores, ubicada junto a la Ruta 150.
Según 24 Horas, las llamas se divisaron desde distintos puntos de Penco y motivaron numerosos llamados a Bomberos. Al llegar, los voluntarios concentraron sus esfuerzos en impedir que el fuego alcanzara otras viviendas del sector.
Pese al trabajo de los equipos de emergencia, el inmueble de la familia Aguilera-Zabala terminó completamente destruido junto con sus pertenencias.
María explicó que esa jornada habían utilizado una estufa debido a las bajas temperaturas: “Teníamos frío así que mi esposo hizo fuego, teníamos nuestra estufa, nuestra casita casi terminada ya”, comentó.
En ese momento, uno de sus hijos permanecía en la vivienda junto a un primo, mientras el matrimonio se encontraba compartiendo con familiares y vecinos.
“Ellos dicen que escucharon un ruido como que se quebraba algo y le dio como susto y salieron y se fueron a ubicar con nosotros. No pasaron 10 minutos y nos vienen a avisar de que estaba la casa toda quemándose”, relató.
Carla Arévalo, prima de Juan, recordó la desesperación que se vivió durante esa noche: “Fue una tremenda locura, los niños gritaban desesperados. Volver a sentir esa angustia de esa desesperación de tener que arrancar no… fue una locura tremenda que se vivió esa noche”, expresó.
“Hay que volver a levantarse”
Tras enfrentar nuevamente la pérdida de su vivienda, María reconoció el desgaste que significó atravesar una situación similar por segunda vez.
“Fue terrible porque yo creo que esta vez no tengo tanta fuerza”, manifestó. Juan, en tanto, aseguró que comenzará nuevamente con la reconstrucción.
“Nada más se puede hacer, ya está todo nuevamente abajo y hay que volver a levantarse, no puedo esperar nada ni seguir esperando a nadie, sino que tengo que empezar nuevamente”, señaló.
El impacto también alcanzó a sus hijos. Juan Ignacio, hijo de la pareja, lamentó especialmente el esfuerzo que su padre había destinado al inmueble.
“Me da pena la casa, no me da lo mismo porque la construyó mi papá, me da pena por mi papá que igual no tiene tantas fuerzas como antes para volverse a levantar”, expresó.
Pese al complejo escenario, María mantiene la esperanza de recuperar nuevamente su hogar. “Lo hicimos una vez y lo vamos a poder volver a hacer”, afirmó.
En redes sociales comenzó además una campaña solidaria para apoyar a la familia, principalmente con el objetivo de que sus hijos vuelvan a contar con un espacio donde descansar, estudiar y recuperar paulatinamente su rutina.
Por su parte, el municipio de Penco anunció apoyo para las familias de los tres inmuebles que resultaron afectados por la emergencia.
El alcalde Rodrigo Vera detalló las gestiones que realizarán para facilitar la reconstrucción.
“A ellos se les va a agilizar el subsidio de autoconstrucción aisistida. Conversamos con ellos, con el Serviu y ya mañana debería estar aplicado para que puedan volver a reconstruir su vivienda”, explicó.