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La desaparición de Dominique Olortigue Quispe mantiene en alerta a su familia y a las autoridades, luego de que la joven vendedora de cartas Pokémon desapareciera el pasado 12 de marzo en Santiago Centro. Tras salir de su domicilio con un carrito de feria, no se ha sabido nada de ella, generando preocupación. Su madre sospecha de una posible suplantación, al recibir mensajes extraños y respuestas incorrectas al ponerla a prueba. La Brigada de Ubicación de Personas de la PDI lidera las investigaciones, mientras la familia espera encontrar a Dominique con vida.
La desaparición de Dominique Olortigue Quispe mantiene en alerta a su familia y a las autoridades. La joven de 20 años, quien se desempeñaba como vendedora de cartas Pokémon, salió de su domicilio en Santiago Centro el pasado jueves 12 de marzo y, desde entonces, nadie ha logrado ubicarla.
Según los antecedentes del caso, cámaras de seguridad del edificio donde residía registraron su salida durante esa jornada. En ese momento, llevaba un carrito de feria con sus productos. Sin embargo, tras ese registro, se perdió completamente su rastro.
En ese contexto, su madre, Vilma, entregó detalles en el programa La Tarde es Nuestra, donde relató que su hija sí mantuvo contacto inicial con la familia. No obstante, algo no le cuadró. “En la misma jornada se comunicó, pero los mensajes eran extraños”, explicó.
Bajo esa misma línea, la mujer aseguró que sospecha de una posible suplantación. “En sus redes ella lanza, el que está suplantando, que supuestamente está fuera del país y después que está fuera de Santiago”, afirmó.
Las dudas crecieron cuando decidió ponerla a prueba. “Le hice una pregunta de seguridad que solo ella y yo sabíamos, no me la supo responder, salió con otras respuestas, ahí supe que no era mi hija quien está manipulando su celular”, contó Vilma en el espacio televisivo del 13 de marzo.
Con el paso de los días, la situación se volvió aún más inquietante. La persona que tendría acceso al teléfono eliminó las redes sociales de Dominique, lo que encendió nuevas alertas en el entorno cercano.
Frente a este escenario, la madre realizó un llamado desesperado a través de las pantallas de Canal 13. “Se lo ruego, estoy mal, no puedo dormir, no como bien”, expresó visiblemente afectada.
Luego, compartió un duro testimonio personal: “Creo que todas las madres me entienden… Perdí a mi esposo por un cáncer en el 2024, un mes después a mi hijo de 12 años que también tenía cáncer… Lo único que me quedaba era mi hija y ahora está desaparecida”.
Actualmente, la Brigada de Ubicación de Personas de la Policía de Investigaciones de Chile, con base en Ñuñoa, lidera las diligencias. Los equipos investigativos monitorean posibles movimientos vinculados a la joven, considerando actividad reciente en sus plataformas digitales.
Mientras avanza la investigación, la familia mantiene la esperanza de obtener información que permita dar con su paradero.