Niño de 7 años vivió angustiante episodio en Maipú: insólito error de su colegio lo dejó en la calle
Una preocupante situación denunció una familia de Maipú, luego de que su hijo de apenas 7 años saliera solo de su colegio tras una insólita confusión.
El menor de edad, identificado como Maximiliano, cursa primero básico en el colegio Alicante del Rosal, ubicado en el sector de La Farfana, región Metropolitana.
Sin embargo, lo que debía ser una jornada escolar habitual terminó provocando gran angustia entre sus padres, quienes descubrieron que el establecimiento permitió que el niño abandonara sus instalaciones sin la compañía de un adulto responsable.
¿Qué se sabe sobre el insólito error de un colegio en Maipú que dejó a un niño de 7 años solo en la calle?
Según informó Chilevisión Noticias, el pequeño caminó por distintas calles de la comuna hasta llegar a un almacén cercano a su domicilio, donde recibió ayuda.
De hecho, el dueño del negocio fue quien consiguió contactar a su familia, luego de revisar la agenda escolar que Maximiliano llevaba en su mochila.
En conversación con el citado medio, su madre recordó este complejo episodio.
“Me llama un número desconocido, contesto, y me informan que era de un almacén que tenemos relativamente cerca de la casa. Que estaban con Maximiliano, que había llegado solito, porque a él le habían dicho que lo habían ido a retirar, pero no llegó ningún adulto”, relató.
Los antecedentes del caso apuntan a una confusión que ocurrió mientras Maximiliano participaba en una clase de Educación Física.
En ese momento, una inspectora se acercó a buscarlo y le informó que sus padres habían llegado al establecimiento para retirarlo.
No obstante, ninguno de sus apoderados había solicitado que el niño abandonara el recinto.
Pese a ello, el personal del colegio permitió que saliera, sin comprobar que efectivamente hubiese un adulto esperándolo.
“La inspectora abre la puerta y mi hijo sale. Sin siquiera dejarlo con su apoderado, la inspectora cierra la puerta”, denunció su padre.
“Ellos no deberían trabajar con niños”
Por su parte, la madre entregó más detalles sobre las circunstancias en que el pequeño quedó fuera del establecimiento.
“Abre la puerta, pasan los niños y cierra la puerta. Ella se va, y los niños quedaron ahí”, señaló.
Fue entonces cuando Maximiliano advirtió que sus padres no estaban en el lugar y comenzó a caminar por su cuenta.
Las cámaras de seguridad del sector registraron parte de su recorrido, durante el cual cruzó distintas calles sin la compañía de un adulto.
Tras avanzar durante algunos minutos, el niño reconoció un almacén próximo a su vivienda y decidió acercarse.
En ese lugar, el propietario del negocio lo auxilió y buscó una forma de contactar a sus familiares.
Después de reunirse con su hijo, los padres acudieron inmediatamente al colegio Alicante del Rosal para exigir explicaciones.
En ese contexto, descubrieron un antecedente que aumentó su indignación: el establecimiento habría confundido al pequeño con otro alumno que compartía su apellido.
“En el curso del Maxi hay dos Rodríguez. Fueron a retirar al otro niño. Estaba la ayudante del profesor ahí, y ella, personalmente, desde su boca, nos dice: ‘Yo supuse que era su hijo’”, mencionaron los padres del menor de edad.
De esta manera, la familia sostiene que el personal del colegio cometió un error al identificar al estudiante que debía abandonar la jornada.
Además, su principal cuestionamiento apunta a que nadie habría verificado la presencia del apoderado antes de permitir la salida de Maximiliano.
Para los padres, esta situación evidencia una falla en los procedimientos de seguridad del recinto, especialmente considerando la corta edad del niño.
Durante su visita al establecimiento, los apoderados también recibieron explicaciones por parte del personal respecto de lo ocurrido.
Sobre aquello, aseguraron que las disculpas no fueron suficientes frente al riesgo que, a su juicio, enfrentó su hijo al caminar solo por la vía pública.
“Todo el rato era lo mismo. Que ellos sabían que era un error del colegio, que disculpa, y que gracias a Dios al niño no le había pasado nada (…) Ellos no deberían trabajar con niños. Ayer fue el Maxi, pero si siguen, puede ser otro niño. Me preocupa, porque soy mamá”, expresaron.