Nieta de María Ercira Contreras reveló “señal” de su abuela a casi dos años de su desaparición
Carla Hernández, nieta de María Ercira Contreras, alzó la voz a casi dos años de la desaparición de su abuela, un caso que sigue sin respuestas y que mantiene a su familia en una constante incertidumbre.
La adulta mayor, de 86 años, desapareció en mayo de 2024 cuando llegó junto a sus cercanos al fundo Las Tórtolas, en la comuna de Limache, para celebrar el Día de la Madre.
En medio de la reunión familiar, la mujer se levantó de la mesa con la intención de ir al baño, pero las cámaras de seguridad registraron que salió del recinto y caminó con rumbo desconocido. Desde ese momento, nadie volvió a verla.
A través de un potente mensaje, Carla expresó el dolor que han enfrentado como familia desde entonces.
“Nadie imagina lo injusto y doloroso que ha sido el camino desde la desaparición de mi abuela María Ercira Contreras Mella. Día a día, algo o alguien nos recuerda los errores, omisiones y negligencias de la investigación”, afirmó.
La joven también apuntó a la posibilidad de que exista intervención de terceros, deslizando dudas sobre la versión de un accidente.
“Pareciera que quieren tapar lo que pasó, cubrirse las espaldas para quedar bien y hacer como si realmente hubiese sido un accidente. ¿Pero entonces por qué no hay un solo rastro de ella?”, cuestionó.
Nieta de María Ercira Contreras y el especial sueño con su abuela
En conversación con La Cuarta, Hernández entregó más antecedentes sobre el avance del caso, asegurando que existe una causa por obstrucción a la investigación que involucra a dos funcionarios de la PDI.
“El fiscal siempre ha dicho que fue un accidente, que no hay participación de terceras personas. Da la sensación de que quieren dejar pasar el tiempo y ante la falta de pruebas cerrar la investigación lo cual es sumamente injusto”, sostuvo.
Finalmente, la nieta recalcó la falta total de pistas sobre el paradero de su abuela, reforzando la teoría de que alguien podría haber intervenido en su desaparición.
“Ya son casi dos años sin que aparezca un solo rastro. Ella entró al fundo Las Tórtolas y no hay evidencia de que salió del lugar”, indicó.
En medio del dolor, también compartió una experiencia personal que la ha marcado profundamente: “Mientras más tiempo pasa, como familia confirmamos que por alguna razón la hicieron desaparecer“.
“Yo tengo sueños recurrentes donde ella me pide ayuda”, expresó.
“La veo en el sueño y me dice que quiere volver. Yo interpreto que es una señal para que se haga justicia”, sentenció.