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En Lyon, Francia, comenzó el tercer juicio contra Nicolás Zepeda por la desaparición y presunta muerte de Narumi Kurosaki. La familia de la estudiante japonesa se mostró angustiada y evitó declarar a la prensa, mientras que Zepeda ingresó al tribunal con seguridad y mantuvo una actitud tranquila. Su equipo jurídico estuvo presente, pero su familia no asistió aún por ser testigos la próxima semana. Destacó la ausencia de testigos clave como Shintaro Obata en esta etapa del proceso judicial.

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En la ciudad de Lyon, Francia, se dio inicio al tercer juicio contra el chileno Nicolás Zepeda, imputado por la desaparición y presunta muerte de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki.

En ese contexto, el editor de Internacional de Meganoticias, Pablo Cuellar, entregó detalles desde el tribunal donde se desarrolla el proceso.

“Me tocó ver la llegada de la familia de Narumi Kurosaki con su madre, con sus hermanas, que, como ha sido la tónica de estos juicios, prácticamente no han querido dar declaraciones a la prensa”, dijo.

Según relató, el ambiente estuvo marcado por la evidente carga emocional de los cercanos de la joven. “Se notan todavía muy complicadas, angustiadas por esta desaparición y eventual crimen a casi diez años de que esto ocurriera”, agregó.

Por el lado del imputado, Cuellar detalló la presencia del equipo jurídico encabezado por Sylvain Cormier, aunque sin la compañía de su familia.

“Su familia no está presente por ahora, porque ellos van a tener que declarar en calidad de testigos la próxima semana y, como no pueden declarar todavía, no pueden estar presentes en la sala y prefirieron entonces viajar después”, explicó.

Uno de los momentos que marcó la jornada fue la reaparición pública de Zepeda, quien ingresó al tribunal por una puerta reservada, acompañado por dos agentes de seguridad.

“Se le vio bastante tranquilo, con una cara bastante jovial. Han pasado ya casi cinco o seis años desde que él está acá y prácticamente no ha cambiado su semblante ni su personalidad, tomando siempre el liderazgo en sus declaraciones”, sostuvo el periodista.

También llamó la atención la ausencia de algunos testigos relevantes en esta instancia. Entre ellos, Shintaro Obata, cercano a la víctima, cuyo testimonio había sido clave en juicios anteriores y que, en esta oportunidad, decidió no presentarse ante la justicia.