Mujeres de la misma familia: lo que se sabe de las 3 fallecidas en el accidente en San José de Maipo
El llamado al 133 de Carabineros entró alrededor de las 14:30 de este domingo. Una persona avisaba del “volcamiento de una balsa de rafting en el río”, en la zona de San José de Maipo.
Horas más tarde, el balance era una tragedia familiar: tres mujeres adultas murieron y los otros diez ocupantes de la embarcación fueron ubicados. Todos eran integrantes de un mismo grupo familiar.
Así lo detalló la delegada presidencial provincial de Cordillera, María Angélica Villadangos, según informa Meganoticias. En total viajaban 13 personas, entre ellos, cuatro menores de edad: dos niños de 10 y 11 años, y adolescentes de 16 y 17 años.
Entre las fallecidas están la madre y una hermana del guía que iba a bordo de la balsa. La autoridad aseguró que no quedan personas desaparecidas.
De dos desaparecidos a ninguno
Las primeras horas fueron confusas. En su primer reporte, el propio medio hablaba de tres mujeres fallecidas y de dos personas desaparecidas, además de ocho rescatadas.
Esa cifra de desaparecidos quedó atrás con el nuevo balance de la delegada. Carabineros confirmó después que las labores de búsqueda terminaron, porque todos los integrantes de la familia habían sido encontrados.
La investigación quedó en manos de la Policía de Investigaciones, por instrucción de la Fiscalía. Será esa indagatoria la que deba aclarar cómo ocurrió exactamente el accidente.
Por ahora, hay una versión preliminar. Los ocupantes llevaban chalecos salvavidas y cascos, pero Villadangos explicó que la balsa no se dio vuelta. Según los antecedentes que manejaba, “habría frenado, provocando que sus ocupantes salieran despedidos”.
Una balsa sin empresa: el punto que importa
El dato que más pesa en la discusión pública es quién operaba la embarcación. La delegada afirmó que, hasta donde se sabe, la balsa pertenecía al grupo familiar y no a una empresa de turismo. .
La frase apunta a un vacío. No se trataba de un servicio comercial que pudiera ser fiscalizado como tal, pero tampoco de una actividad que alguien haya calificado como ilegal. Una familia, con su propio equipo, en un río de montaña.
Para entender la diferencia, la delegada recordó lo que sí exige la ordenanza municipal, es decir, la norma que dicta cada municipio para regular lo que ocurre en su territorio, a las empresas que ofrecen rafting. “Está permitido bajo la ordenanza de la municipalidad, donde fija seis personas por balsa, un seguro; hay varias condiciones que tienen que ir. Tiene que ir un kayak de seguridad al lado”, detalló.
Con esos parámetros, una balsa comercial no podría llevar trece personas. Aun así, según la delegada, no corresponde asimilar este caso a una operación turística regulada, porque la embarcación era del grupo.
Villadangos fue más allá del caso puntual. “Uno de los grandes problemas que tenemos acá es el turismo irresponsable. No solamente en el río”, sostuvo. Agregó que San José de Maipo recibe a muchos visitantes y que las autoridades esperan que las actividades se hagan de manera segura.