Presidente Kast explicó su decisión de no enviar militares a la calle para enfrentar la delincuencia
José Antonio Kast reafirmó su decisión de no utilizar a efectivos de las Fuerzas Armadas en labores de control del orden público, pese a las solicitudes para reforzar la seguridad ante el avance de la delincuencia.
Durante una nueva visita a la Región de La Araucanía, el mandatario fue consultado sobre la posibilidad de desplegar militares en las calles, consignó BioBioChile.
En ese contexto, sostuvo que una medida de ese tipo podría exponer a jóvenes conscriptos a procedimientos judiciales si enfrentan situaciones de violencia.
Para explicar su postura, el presidente recordó el caso de Carlos Robledo Olguín, conocido como el “conscripto de La Serena”, quien fue condenado a 10 años de presidio por la muerte de un manifestante durante el estallido social.
“¿Qué pasó con ese joven? Sigue preso. Y hoy día hay muchas personas que dicen: ‘No, queremos más fuerza militar en la calle’. ¿Y qué pasa si un conscripto dispara y mata a alguien? ¿Quién lo va a ir a defender?”, preguntó el jefe de Estado.
Bajo esa lógica, el presidente remarcó que los militares cumplen funciones vinculadas principalmente con la defensa del territorio nacional y la soberanía.
“Porque las Fuerzas Armadas hoy día, su rol es la protección de la soberanía. Lo que nosotros tenemos que hacer es tomar todas las acciones para que la delincuencia tenga claro que cambió la mano”, agregó.
Asimismo, Kast reconoció que desplegar efectivos militares para apoyar las tareas de seguridad podría recibir un respaldo importante por parte de la ciudadanía. Sin embargo, aseguró que su administración priorizará una actuación responsable, incluso si esa postura genera costos políticos.
“No quiero arriesgar a jóvenes que salen con armamento de guerra a resguardar a la ciudadanía, porque después pueden quedar abandonados”, afirmó.