A una década de la desaparición de Narumi Kurosaki, su mejor amigo, el japonés Hiroki Ishizuka, habló por primera vez sobre el caso que mantiene al chileno Nicolás Zepeda arriesgando cadena perpetua en Francia.

El testimonio surge en medio del tercer juicio contra Zepeda, acusado del asesinato de la joven japonesa, proceso en el que su defensa ha intentado sin éxito incorporar nuevas diligencias para revertir el curso del caso.

Entre estas solicitudes, los abogados del imputado pidieron interrogar a Ishizuka, apuntando a un eventual vínculo con un ADN no identificado encontrado en la habitación de la víctima.

Sin embargo, la petición fue rechazada por la justicia francesa.

Durante las audiencias, la defensa incluso insinuó que el amigo de Narumi podría tener algún grado de relación con el caso, planteamiento que fue duramente cuestionado por la parte querellante, que lo calificó como una “cortina de humo”.

Y es que según los antecedentes, Ishizuka debía reunirse con Narumi en diciembre de 2016, pocos días después de su desaparición en Besançon.

Según los antecedentes, el joven llegó a Francia el 7 de diciembre, dos días después de los gritos que testigos aseguraron haber escuchado dentro de su habitación en el campus universitario donde se eonctraba con Zepeda.

Desde Japón, y en conversación con T13, Hiroki recordó los últimos contactos que tuvo con la joven.

“Yo fui a Argentina a estudiar y tuve que volver a Japón. Le dije que sería lindo juntarnos y ella respondió que me esperaría en la estación”, relató.

Sin embargo, al llegar a París, no obtuvo respuesta.

Le mandé un mensaje y no respondió. No tenía opción, así que me fui a Besançon. Al día siguiente tampoco contestaba. La esperaba, pero no tenía nada que hacer, no hablo francés y no sabía dónde estaba”, explicó.

El joven también recordó que, ante la falta de noticias, decidió viajar solo a Suiza. “Volví, pero no respondió nada”, agregó.

En tanto, consultado por el crimen, Ishizuka expresó su dolor: “No puedo encontrar las palabras, la verdad. Sólo es una tristeza”.

Finalmente, aseguró que nunca imaginó la gravedad de lo ocurrido. “No sabía que su novio estaba en Francia. No tenía ninguna información, no me dijo nada antes”, concluyó.

El caso de Narumi Kurosaki, que ha generado impacto internacional, podría acercarse a su desenlace en las próximas semanas, mientras la justicia francesa continúa revisando los antecedentes en contra de Nicolás Zepeda, hasta ahora el único condenado por el crimen.