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La ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, declaró como víctima por los hechos ocurridos en la Universidad Austral de Valdivia, mencionando agresiones y amenazas por parte de manifestantes que la mantuvieron encerrada por dos horas. Lincolao relató intentos de agresión, incluyendo ataques con líquidos y una sensación de ser un rehén en medio de la situación caótica. La autoridad describió un impacto emocional significativo tras el episodio, afectando su dignidad personal, familiar y profesional.

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Nuevos antecedentes marcaron el caso que involucra a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, luego que se conociera su declaración policial como víctima por los hechos ocurridos el pasado 8 de abril en Valdivia. En ese contexto, el documento —firmado por la propia autoridad— expone con detalle el episodio que enfrentó al interior de la Universidad Austral.

Según consignó Mega Investiga, la secretaria de Estado prestó declaración el 16 de abril ante la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales Antisecuestros Metropolitana, en dependencias de la Fiscalía Nacional en Santiago.

Bajo esa lógica, la ministra relató que todo comenzó cerca de las 11:15 horas, tras finalizar una actividad académica que consistió en un desayuno de trabajo con investigadores.

En ese momento, advirtió la presencia de un grupo de personas en el hall de acceso al Aula Magna. “De repente escucho un ruido muy fuerte, observando una gran cantidad de estudiantes que ingresaron al hall de acceso y se posicionaron atrás de nosotros con pancartas y lienzos”, señaló.

Ministra Lincolao relató escalada de tensión y encierro

Posteriormente, la irrupción de los manifestantes obligó a suspender la ceremonia. En ese escenario, Lincolao aseguró que no pudo abandonar el recinto. “No pudimos salir del auditorio, porque en el hall había estudiantes esperándome de forma violenta”, afirmó.

A partir de ese punto, la situación escaló rápidamente. “En esta etapa es cuando logré escuchar a las personas gritando e insultando, diciendo como ‘sal weo… cobarde, no nos vamos ni cagan…, Kast escucha ¡ándate a la chu…!’”, relató.

Según explicó, este escenario se extendió por cerca de dos horas, en un ambiente que calificó como hostil. “En todo este tiempo, estaba muy nerviosa, fue un momento muy hostil, pensé incluso que nos podían prender fuego adentro del edificio”, continuó.

Intento de salida y agresiones contra ministra Lincolao

En ese contexto, la ministra intentó abandonar el lugar junto a su equipo, con el objetivo de llegar a un vehículo que los esperaba en un sector con menor presencia de personas. Sin embargo, al iniciar la salida, la situación se desbordó. “¡Ahí va la csm!”, escucharon, lo que provocó que un grupo se dirigiera hacia ellos.

Acto seguido, Lincolao relató que recibió agresiones durante su desplazamiento. “Me tiraron agua desde varios lugares y también una especie de líquido viscoso, como un pegamento”, indicó. Además, aseguró que sintió a personas intentando atacarla por la espalda e incluso logró identificar a uno de los involucrados.

Impacto emocional tras los hechos

Finalmente, la autoridad llegó hasta el cuartel de la PDI en Valdivia, donde describió el estado en que se encontraba tras el episodio. “Estaba bloqueada y shockeada, fueron dos horas difíciles intentando salir, me sentí un rehén, totalmente secuestrada en esa situación, yo nunca sentí que fuese una manifestación pacífica, sentí que era un caos, una anarquía absoluta”, declaró.

Por último, la ministra cerró su testimonio enfatizando las consecuencias personales del hecho. “Quiero agregar que estos hechos me han afectado mucho emocionalmente, han afectado mi dignidad personal, familiar y profesional”, concluyó.