Mamá de autor de ataque en colegio de Calama rompió el silencio tras la tragedia: pidió perdón
A casi un mes del brutal ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, la madre de Hernán Meneses, autor del hecho, entregó un testimonio inédito en el que pidió perdón y compartió su versión sobre lo ocurrido.
En una entrevista exclusiva con CHV Noticias, la mujer, quien solicitó resguardar su identidad por temor a amenazas, relató el difícil proceso que vivía su familia previo al ataque, marcado por problemas de salud mental de su hijo.
“Hay mucha gente que no entiende el proceso que nosotros estábamos viviendo con mi hijo, la batalla que estábamos enfrentando (…) Trato de buscar respuestas: ¿por qué mi hijo?”, señaló al inicio.
En la conversación, abordó los diagnósticos médicos del joven, indicando que inicialmente se le atribuyó un trastorno del espectro autista (TEA) y depresión. Sin embargo, hoy no descarta que hayan existido errores en ese proceso.
“Tal vez fueron malos diagnósticos, malos remedios. He llegado a pensar muchas cosas”, expresó.
“Como papás pensábamos que estábamos haciendo lo correcto….Yo no estoy buscando con esto decir que mi hijo es inocente, porque obviamente está a la vista lo que él hizo”, agregó.
Durante la entrevista, la mujer relató cómo fue el momento en que supo del hecho, donde indicó que nunca se le pasó por la mente la magnitud de lo ocurrido.
“Me llamó una apoderada para preguntarme si Hernán estaba conmigo. Pensaban que él podía ser una víctima. Yo como no sabía lo que estaba pasando, intuí que algo le había ocurrido a él”, recordó su angustia.
“Cuando salí, vi un furgón de Carabineros y solo pregunté: ‘¿Mi hijo está vivo?’. Me dijeron que sí, ahí me volvió el alma al cuerpo, pero aún no sabía qué había pasado… después entré en un shock”, agregó.
Mamá de autor de ataque en Calama apuntó a las señales previas al ataque
Respecto a las posibles causas del ataque, la madre planteó la hipótesis de que su hijo pudo haber sido influenciado por contenidos o grupos en internet.
“Yo soy una mamá que trabaja, no podía estar 24 horas con él (…) Pienso que pudo haber caído en algún grupo que haya manipulado su cabeza, como fue el tema de la ballena azul hace unos años”, señaló.
En tanto, consultada sobre las horas previas al ataque, recordó un comportamiento inusual: “Me causó extrañeza que se levantó solo. No hubo que despertarlo, como siempre que era una batalla”.
También mencionó una señal previa que le llamó la atención. “Un día me dijo que había comprado una luma, que era para que yo la tuviera en caso de un portonazo. Él decía que el mundo estaba muy malo, que nos podían atacar”, relató.
En cuanto a las armas encontradas en su mochila, aseguró desconocer su origen y deslizó una dura reflexión.
“No sé de dónde las sacó, no sé si las llevaba en la mochila o se las pasaron. Lo único que siento es que él quería morir ese día en el colegio. Ahí estaba su dolor, en el colegio”.
En esa línea, la madre también apuntó a posibles negligencias en el sistema de apoyo que recibió su hijo, tanto en el ámbito médico como escolar.
“Todos los diagnósticos los presenté en el colegio (…) Mi hijo, en varias ocasiones, buscó ayuda psicológica ahí y no se la prestaron”, reveló, indicando que de esto se enteró despues de la tragedia.
Además, mencionó factores que podrían haber incidido en su estado emocional, como la disminución de la dosis de un medicamento y el fin de sus terapias con su psiquiatra de cabecera tras cumplir la mayoría de edad.
“Quedamos a la deriva, no se nos derivó con ningún otro psiquiatra”, afirmó.
“Su cabeza estalló. Siento que ni él sabía lo que iba a hacer realmente”, reflexionó.
La mujer describió a su hijo como un joven “educado y respetuoso”, que “nunca fue agresivo”, pero que se sentía excluido.
“Se sentía invisible, que nadie notaba su presencia (…) Le dolía que sus compañeros hicieran actividades y no lo incluyeran”, contó.
Finalmente, envió un sentido mensaje a las víctimas y sus familias, descartando que fuera un ataque de venganza.
“Perdón. Yo sé que no hay palabra que vaya a devolver la vida de ella. No hay gesto ni condena suficiente (…) Si pudiera dar la vida, en serio la daría. Pido perdón en nombre de mi familia, en nombre de mi hijo”, expresó.
Por último, la mujer hizo un llamado a las autoridades a fortalecer la salud mental en jóvenes y comunidades escolares.
“Que se le dé prioridad, que no se vea como algo superficial (…) En el colegio creo que había solo una psicóloga para cerca de 2.000 alumnos”, concluyó.